CONTROVERSIA
Le prohibieron a María Becerra llamarse “La Nena de Argentina” y estalló la polémica
El apodo 'La Nena de Argentina', por el cual María Becerra es ampliamente conocida, ya no puede ser utilizado por la artista, generando una controversia que ha capturado la atención de sus seguidores. La restricción se debe a que el exmánager de Becerra, José Levy, registró la marca a su nombre, algo que estará vigente hasta el año 2033. Esta noticia ha generado una mezcla de asombro e indignación entre los fanáticos de la cantante.
El meollo del asunto se centra en un conflicto sobre derechos de marca. Durante el tiempo que trabajó con Becerra, Levy tomó la decisión de formalizar el registro del apodo con el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial. Para los seguidores, este apodo no era solo un distintivo personal, sino un símbolo que encapsulaba la identidad de la artista y la conexión especial con su público.
El uso del apodo 'La Nena de Argentina' ha sido suspendido en los más recientes lanzamientos de Becerra, situación que fue notada por los seguidores a través de las redes sociales. "Entendemos ahora por qué el eslogan ha estado ausente en sus nuevas canciones", comentó una usuaria en las diversas plataformas sociales. Otros seguidores han expresado su desencanto, pidiendo activamente la recuperación de los derechos del apodo.
El periodo de colaboración entre María Becerra y José Levy fue crucial para establecer la carrera de la cantante en la escena del pop urbano argentino. La relación entre los dos se deterioró tras el crecimiento internacional de Becerra. Levy, sin embargo, logró asegurar derechos legales sobre el término, lo que significa que cualquier explotación comercial o artística por parte de Becerra del apodo requiere previamente el permiso de Levy, o el pago de una suma significativa.
En cuanto a Levy, ha mantenido los derechos pese a quemar puentes con la cantante. Esta situación refleja los desafíos que enfrentan los artistas en relación con la marca personal y la propiedad intelectual, donde nombres reconocibles pueden ser convertidos en entidades legales separadas del individuo a quien están asociadas.
En medio del furor, Becerra ha decidido centrarse en su carrera y en producción de nuevos trabajos, sin hacer comentarios sobre el inconveniente hasta el momento. Esta situación ofrece una perspectiva sobre la importancia de gestionar la propiedad de los nombres artísticos, y deja en claro que incluso las frases que parecen inherentemente ligadas a una figura pueden convertirse en propiedad de terceros.