FARANDULA
Susana Giménez y su nieta enfrentadas por dinero: el monto que generó el conflicto
La icónica figura del espectáculo argentino, Susana Giménez, conocida tanto por su carisma en la pantalla como por su generosidad fuera de ella, atraviesa un momento personal complicado que está acaparando la atención de los medios. La relación con su nieta, Lucía Celasco, ha entrado en terreno resbaladizo debido a un conflicto financiero que ha creado una distancia notable entre ambas.
Durante años, Susana ha sido una presencia constante y apoyo financiero para sus nietos, supervisando de cerca sus numerosas empresas y esfuerzos. Sin embargo, según el programa 'A la tarde', dirigido por Karina Mazzocco, ese equilibrio tan fructífero podría haberse visto alterado de manera preocupante. Susana habría prestado una importante cantidad de dinero a Lucía para un proyecto que, al parecer, no dio los frutos esperados.
El conocido periodista Luis Bremer fue quien arrojó más luz sobre esta delicada cuestión al destacar que tanto Susana como Lucía se encuentran actualmente en Miami, pero que paradójicamente no están aprovechando la cercanía geográfica para solucionar sus diferencias. Se menciona una cifra colosal en dólares la que está en el centro del debate, dando a entender que el apoyo incondicional de Susana tiene límites, especialmente cuando se trata de finanzas.
La conversación sobre el préstamo otorgado a Lucía se extiende también a Sofía, hermana de Lucía, quien estaría implicada en un fallo similar a la hora de manejar el dinero que con tanto cariño comunitario quiso prestar su abuela. Ambos caso ilustran una seria brecha generacional y de expectativas, donde el deseo de independizarse choca con los conocimientos empresariales limitados que podrían haber conducido a esta disputa familiar.
Es paradójico que mientras Susana disfrute del lujo y el relajo en la vibrante vida miamense, alejadas de cámara y de las presiones del show unilateral, un drama más personal sombra su entorno. Las redes sociales reflejan el silencio mutuo en las narrativas digitales de ambas - Susana y Lucía - quienes antes solían retribuirse menciones cariñosas en diferentes plataformas, ahora se mantienen distantes sin compartir el usual intercambio de likes y comentarios.
Este desenlace es más que un simple quebranto monetario; pone en manifiesto lo complejo de las relaciones cuando los lazos afectivos se mezclan con expectativas y realidades financieras. Mientras no despeje la incógnita, la distancia es palpablemente anímica, más allá de la geografía. La pregunta en el corazón de esta narrativa sigue siendo: ¿podrán Susana y Lucía reconciliar sus diferencias, o el dinero dejará una marca permanente en su conexión de abuela y nieta?