CONFESIONES
Wanda Nara confesó que intentó unir a Zaira con Mauro Icardi antes de enamorarse
Las familias están llenas de historias que con el tiempo se convierten en anécdotas inolvidables. Este es el caso de las hermanas Nara, cuya vivencia se ha vuelto una pieza insospechada de los relatos de los famosos en Argentina. Zaira Nara, en una revelación que dejó a muchos estupefactos, compartió una situación en la que su hermana Wanda intentó unirla con el futbolista Mauro Icardi. Fue en una emisión del programa "Sería Increíble (Olga)", donde Zaira detalló momentos que, antes, eran solo intentos fallidos para lograr una cita. “Cuando Wanda me presentó a Mauro, ella todavía compartía vida con Maxi López, y yo no tenía compromiso alguno. En esa época, tanto él como Mauro eran compañeros en el mismo equipo", explicó Zaira para sorpresa de muchos.
Esa propuesta de Wanda, lejos de despertar interés en Zaira, la encontró en un estado casi indiferente. “No sentía gran cosa, a pesar de que cada visita a la casa de mi hermana terminaba con esa constante presencia de Mauro, organizado como si fuera voluntario”, comentó, al señalar que la insistencia casi obstinada de Wanda poco impactó en sus sentimientos. "Afortunadamente nunca me enganché, dado que hoy en día, Mauro es papá de mis adoradas sobrinas", dijo entre sonrisas, evidenciando el misterioso entramado del destino que pudo haber tomado un camino diferente.
No obstante, la hilaridad de las anécdotas siempre queda teñida con algún tono de exasperación. Zaira rememora que su hermana tuvo la audacia de llevar la planeación a un nivel mejorado al armar un desenfado viaje sorpresa. “Fue una situación de ida sin retorno. Wanda era tan persuasiva e inveterada que decidió traerlo consigo, aun cuando seguía asesorándole mi renuencia a tales encuentros. La gota que colmó el vaso fue durante unas vacaciones compartidas donde planificó que él también fuera”, mencionó, ya con el poder renovador de las carcajadas, pero no sin admitir que su indignación en esos momentos fue real.
Avanzó el tiempo, y los caminos de las hermanas transitaron desvíos impensados. Cuando años después Zaira enfrentaba su separación y elegía el territorio italiano como refugio al lado de su hermana, el giro de la historia fue aún más descollante. “Aterricé con el objetivo de contar mis luchas personales buceando por consejo y cercanía, que se congelaron en el aire apenas Wanda soltó una novedad increíble: ‘Ahora salgo con Mauro’. Mi trama se quedaba diminota comparado con lo que aquello significaba".
Esta curiosa divulgación ha tan delineado a las Nara en un terreno de relatos insuperables en el equilibrismo del destino y los ires y venires del lazo familiar bajo el reflector de lo imprevisible. Las vidas interconectadas de Zaira y Wanda Nara, creadas casi como piezas de un rompecabezas, ofrecen todavía más material para la cultura del espectáculo argentino. Un supuesto triángulo que llenó el aire de sorpresas, demostrando que las historias, aunque no tomen forma desde un principio, pueden derivar en narrativas simples que se instalan con el tiempo en los imaginarios de la actualidad.