Maradona en La Visera: recuerdos de su primer gol y su último entrenamiento en la región
Hoy Diego Armando Maradona cumpliría 65 años y en homenaje a su cumpleaños recordamos la marca que dejo en el sur. En Cipolletti, en la cancha de La Visera de Cemento, empezó a escribirse una parte poco contada de su historia con la camiseta albiceleste.
Corría abril de 1977 cuando la Selección juvenil dirigida por César Luis Menotti llegó a la ciudad para enfrentar al Capataz de la Patagonia. En ese partido, Maradona convirtió su primer gol con la celeste y blanca, de manera extraoficial, y deslumbró a todos.
“Pasaban los autos con parlantes anunciando el partido y destacaban al pibe de Argentinos Juniors. No defraudó” - Ricardo Galasso.
Cuarenta años más tarde, el destino volvió a cruzar a Diego con la región. Ya como entrenador de la Selección, el 5 de mayo de 2010 dirigió a la Argentina en un amistoso frente a Haití, en Cutral Co. Fue goleada 4 a 0 y una verdadera fiesta popular. Palermo, Bertoglio y Blanco se encargaron de los goles, pero el magnetismo de Maradona se robó toda la atención.
Antes del encuentro, el plantel entrenó en La Visera, y Diego, fiel a su estilo, no pasó desapercibido: hizo jueguitos, tiró paredes imaginarias y bromeó con los pocos hinchas que lograron acercarse.
“Fue algo espontáneo. No estaba previsto que entrenaran ahí. Pero él pidió usar la cancha y se armó una revolución. Hizo magia, como siempre” - Sebastián Sánchez, periodista de Cipo Pasión.
Un video de aquella jornada lo muestra sonriente, juguetón, con la pelota pegada al pie y el pulgar en alto hacia los fanáticos que le gritaban desde el alambrado.
“¡Llevame al Mundial, Diego!”, le gritó un hincha. Él, entre risas, le devolvió un gesto cómplice.
De aquel joven que debutó en 1977 al DT que preparaba su equipo para Sudáfrica, Maradona cerró un círculo en el mismo lugar: La Visera de Cemento. Entre esos dos momentos, el fútbol cambió. Pero Diego, no. Siempre fue y sera el mismo genio.