DRAMAS
El duro presente de Zulma Lobato: sin trabajo, con problemas de salud y sin recursos
Zulma Lobato, conocida figura mediática, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida debido a una confluencia de problemas económicos y de salud que la han puesto en una situación extrema. Recientemente, Lobato confesó públicamente su difícil situación, impactando a la audiencia con el crudo relato de sus circunstancias actuales.
"Estoy al borde del desalojo", reveló con voz entrecortada al medio El Destape, visiblemente afectada por su presente. La imposibilidad de pagar el alquiler con su jubilación es solo una de las múltiples batallas que enfrenta. Su historia es la de una mujer que se encuentra al límite, temiendo perder su hogar, el lugar que comparte con su pequeña mascota, una perrita que considera parte esencial de su familia.
La situación económica de Zulma es crítica. Según explica, está recibiendo un ingreso que no alcanza para cubrir los gastos básicos: “El dueño de mi hogar desea aumentar el alquiler a un nivel que supera mi capacidad de pago. Además, los servicios como el agua y la luz se han convertido en lujos inalcanzables”, comentó con pesar. Esta realidad ha generado en ella un miedo constante a quedar en la intemperie, un sentimiento que comparte junto a muchos otros argentinos en crisis.
No obstante, los problemas no terminan ahí. Lobato también carga con las secuelas de un ataque violento sufrido recientemente. "Durante un cruel asalto a la salida de un cajero automático en la madrugada, fui atacada con gas pimienta. Este evento impactó negativamente en mi salud ocular, dejándome sin visión del ojo derecho", relató, mientras recalca la necesidad urgente de una operación cuyo valor resulta imposible para ella. Actualmente, Zulma apela a la solidaridad de la gente como última esperanza: “Si mil personas pudieran contribuir con cinco mil pesos, sería posible enfrentar este desafío médico”, expresó con emoción.
La soledad incrementa la carga emocional de la exvedette. Sin vínculos significativos con su familia, ya que una de sus hermanas ha preferido mantener alejados a sus hijos, su red de apoyo se ha reducido considerablemente. Este aislamiento social agrava su situación, llevándola a sostener su entereza únicamente con la esperanza y el amor del público que aún la recuerda.
Pese a este sombrío panorama, Zulma Lobato no se ha dado por vencida. Su determinación la lleva a seguir luchando con la misma fortaleza que la caracterizó en su carrera. "No busco conmiseración, anhelo una oportunidad para salir adelante", concluyó llena de esperanza, destacando su deseo de retomar el control de su vida y encontrar una luz en medio de sus desafíos actuales.