2025-11-04

Adriana Metz: como fue la primera charla con su hermano encontrado 48 años después de su apropiación

Los hermanos pudieron reencontrarse gracias a la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo y a la información preservada por el Banco Nacional de Datos Genéticos.

La historia de Adriana Metz conmovió a todo el país cuando se presentó junto a las Abuelas de Plaza de Mayor para anunciar que su hermano, que había nacido en cautiverio durante el secuestro de sus padres, había finalmente sido encontrado. Así lo había certificado el análisis del laboratorio del Banco Nacional de Datos Genéticos. Un shock para Adriana, que había pasado 48 años buscándolo; y para el hermano, que no tenía idea de lo que había sucedido con él.

 

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Ellos dos son hijos de Graciela Alicia Romero y de Raúl Eugenio Metz, secuestrados en Cutral Co 16 de diciembre de 1976. Graciela estaba embarazada de cinco meses: en el brutal operativo realizado en la vivienda, el comando paramilitar dejó a la chiquita – tenía apenas un año -, al resguardo de un vecino, al que amenazaron para que “no abra la boca”. El matrimonio fue trasladado a “La Escuelita” de Bahía Blanca, donde fueron sometidos a torturas y luego “desaparecidos”. Casi medio siglo después, los dos hermanos pudieron reencontrarse.

Convocada por la Red por el Derecho a la Identidad, Adriana llegó a Cipolletti para contar su historia de amor y encuentro. A la mañana participó de una charla en el comedor Abuelas de Plaza de Mayo, en el barrio Obrero. Esta tarde, a las 15, estará en el CET N° 22 (La Rioja 170), para estar en un conversatorio. Y a las 18 estará en la sede de la Universidad Nacional de Río Negro, España 750, para brindar una charla abierta a estudiantes y a la comunidad en general.

 

Adriana Metz (izq), contó cómo fue aquella primera conversación con su hermano, nacido durante el secuestro de sus padres y apropiado por paramilitares. Foto: Cipo360.

 

Adriana fue criada por sus abuelos en Bahía Blanca, con el tiempo se radicó en Mar del Plata y comenzó con la búsqueda de Ariel, el hermano que había nacido en el campo de concentración mientras su madre estuvo detenida, según el testimonio de algunos sobrevivientes.

Este año, desde la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad, entendieron que había elementos suficientes como para suponer que una persona, nacida en Bahía Blanca el 17 de abril de 1977, era Metz – Romero. “Él no tenía sospechas de que podía ser hijo de desaparecidos, pero algo le hacía ruido. El hecho de haber nacido en Bahía Blanca y vivir toda su vida en Buenos Aires era algo que no le cerraba. Le dijeron que habían estado de viaje y nació circunstancialmente allí. Por el momento le alcanzó; pero cuando lo llamaron de la CONADI, no lo dudó. Se hizo el ADN”, contó la mujer.

El primero en enterarse del resultado positivo fue el hombre, aquella persona secuestrada en la panza de su mamá, que nació en cautiverio y que ya tenía 47 años. “Quería llamarme ese mismo día; pero le dijeron que tenía que esperar, que había un protocolo. Y que yo ya era una mujer grande, de casi 50 años”, contó con las lágrimas al borde de los ojos.

 

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Y el primer contacto fue por videollamada. Le cuenta que después de contactarse con Abuelas comenzó a guglear que era esa organización, y en su página se encontró con la historia del matrimonio Metz – Romero. “Algo lo atravesó también ahí, porque decidió hacerse el ADN”, contó.

Le llamó la atención que esa familia buscaba a un bebé nacido en Bahía Blanca el 17 de abril de 1977, que es la fecha en que a él lo anotaron. Me contó que fue criado por un matrimonio que lo tuvo como hijo único, que ambos ya murieron y que está solo. Yo le dije: eh, que estoy yo. Y me respondió: “sí, ya se, boluda, que estás vos. Te vi en redes, en las publicaciones que hiciste”. Nos tratamos con la familiaridad con que podría tratarse cualquier de ustedes, pero con la diferencia de que habían pasado 47 años y era la primera vez que hablábamos”, contó Adriana.

Después hubo otros encuentros, con más familia, con más detalles, con más cercanía. Pero Adriana destaca que la búsqueda va a continuar. “Con más fuerza, porque el tiempo se va acortando; pero tenemos 300 personas que estamos buscando”, resaltó.

 

 

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