DESMAYO
Preocupación por Baby Etchecopar: sufrió una descompensación en pleno programa
El pasado lunes, durante la habitual emisión en vivo del programa radial de Baby Etchecopar en Radio Rivadavia, un inesperado incidente de salud del conductor dejó a los oyentes y equipo de producción en vilo. Etchecopar, conocido por su estilo desafiante y su férrea decisión de no interrumpir sus emisiones, comenzó a experimentar síntomas de malestar que fueron visibles para sus compañeros de trabajo y los oyentes atentos al programa.
Mientras transcurría el programa con normalidad, el deterioro del estado del conductor se hizo evidente. Aunque Baby Etchecopar insistía en continuar con su labor profesional, relatando las noticias y comentario diarios, comenzó a mostrar signos de cansancio y malestar visibles, despertando la alarma entre el público y sus colegas. La preocupación se intensificó a medida que intentaba en vano restar importancia a su creciente descompensación.
La tensión aumentó en la sala de transmisión hasta el punto que uno de los policías presentes en el edificio decidió intervenir. Equipado con un tensiómetro, logró medir la presión arterial de Etchecopar, determinando que se encontraba en un nivel peligrosamente elevado. Este gesto sencillo, más allá de sus consecuencias médicas, subrayó la camaradería y el sentido de comunidad dentro del equipo de Radio Rivadavia.
Posteriormente, el periodista optó por compartir los detalles del incidente con sus televidentes en su programa de A24, manteniendo el toque de humor que caracteriza sus presentaciones. Queriendo desmentir las elucubraciones que se habían apoderado de las redes sociales, aclaró que aunque su presión había alcanzado los 15.8, no había peligro real y mucho menos sucedió algo tan extremo como los rumores que sugirieron.
Este acontecimiento sirvió como un agudo recordatorio de la fragilidad de las noticias digitales y el poder devastador pero imprudente de las redes sociales y la inteligencia artificial para distorsionar hechos. No es la primera vez que Baby Etchecopar es el centro de una fake news, pero ha sabido gestionarlas con serenidad y humor. Lo sucedido remarca la importancia de verificar las fuentes y buscar la verdad, en un mundo donde cada internauta tiene el potencial de ser un multiplicador de información, correcta o no.