“Rompa el vidrio en caso de emergencia”: el arte urbano que transformó los muros de jardines de infantes
El Jardín de Infantes N°123, en el barrio Villarino de Cipolletti, se llenó de color, creatividad y movimiento con la llegada del proyecto “Rompa el vidrio en caso de emergencia”, una iniciativa que reunió a muralistas y artistas urbanos de distintas regiones del país. Durante tres días, las paredes de la institución se convirtieron en un lienzo colectivo donde se mezclaron estilos, técnicas y emociones.
El proyecto, nacido “a puro pulmón”, se sostiene gracias al apoyo de artistas, escritores y la comunidad educativa, que en cada encuentro se suman con materiales, tiempo y energía. “Estamos felices de recibirlos, de ver el arte plasmado en las paredes de la escuela pública”, expresaron desde el jardín, destacando el valor cultural y simbólico de la experiencia.
Su creadora Anahí Tiscornia explicó que la propuesta tiene como objetivo romper con los esquemas tradicionales y llevar el arte urbano a espacios donde normalmente no habita, como jardines y escuelas. “A mí me hubiera encantado cuando era chica encontrarme con este tipo de imágenes. Tal vez mi camino hacia el arte hubiera sido más corto”, reflexionó.
La iniciativa se lleva adelante junto a Nazarena Cesetti, y cuenta con la colaboración de una red creciente de artistas que se sensibilizan con la idea de acercar el arte a las infancias y a la comunidad. En esta edición participaron también los jardines N°9 y N°50, con la presencia de reconocidos muralistas como Luxor (La Plata), Dashu y Opio (Neuquén), Doso y Sider (Cipolletti), además de Char y Mack (Allen).
Durante la jornada, las y los niños también fueron protagonistas: participaron en actividades de pegatinas y talleres, explorando el arte urbano de una manera lúdica y participativa.
El proyecto cuenta con el acompañamiento de la Secretaría de Cultura de Río Negro, la Secretaría de Cultura de Cipolletti y la marca Kwait Premium, que donó aerosoles para la producción de los murales. “Se fueron armando redes, y si seguimos en este camino, se puede seguir habitando estos espacios. Las ganas están, y si nos organizamos, se logra”, destacó la organizadora.
Con “Rompa el vidrio en caso de emergencia”, el arte urbano no solo embellece los muros, sino que abre puertas a nuevas miradas, despierta vocaciones y convierte a la escuela en un espacio de encuentro, identidad y comunidad.