ARTE
La hija de Juana Viale sorprendió al contar a qué se dedica y cuánto gana
Ámbar de Benedictis ha decidido escribir un capítulo diferente en la historia familiar. Alejada del ambiente televisivo que envuelve a su madre, Juana Viale, y a su bisabuela, la icónica Mirtha Legrand, Ámbar eligió un sendero particular que la ha consolidado como una destacada artista de la nueva generación. Con solo 22 años, ha transformado su inclinación hacia el arte en un emprendimiento próspero, destacándose en la ilustración y la estética digital.
En un mundo donde el arte no siempre es sinónimo de estabilidad financiera, Ámbar ha logrado que su talento se convierta en una fuente significativa de ingresos. Su obra se caracteriza por la integración de técnicas mixtas, combinando ilustración digital con fotografía analógica y poesía visual. Sus trabajos, impregnados de un estilo bohemio y ensoñador, se exponen en plataformas globales, atrayendo a un grupo fiel de compradores.
Las redes sociales han sido un potente escaparate para Ámbar, especialmente Instagram, donde su cuenta es una ventana a su alma creativa. A través de este espacio digital, ella comparte con sus seguidores el proceso detrás de sus obras, transmitiendo un mensaje que va más allá de la estética para tocar el ámbito emocional. Sus publicaciones, a menudo acompañadas de reflexiones poéticas, invitan al espectador a reflexionar sobre la interacción del ser humano con la naturaleza, su principal fuente de inspiración.
Lejos del ajetreo de la ciudad, Ámbar divide su tiempo entre estudios de arte, donde los ocasionales destellos de luz reflejan su mundo interior, y escapadas al mar, que enriquecen su vida creativa. Su entorno cercano confirma que recibe encargos de diversas marcas internacionales, convertidos en aliados clave que no solo valoran su estilo único, sino que le han permitido posicionarse económicamente de manera ventajosa.
A pesar del peso de una dinastía ligada a la televisión, Ámbar de Benedictis ha encontrado su propia voz creativa. Su propuesta visual, que entremezcla lo vintage con lo moderno, ha resonado entre una audiencia joven que ve en ella un modelo a seguir, una manifestación de que la autenticidad no está reñida con el éxito. Aunque sus antecedentes familiares estén ligados al mundo del espectáculo, Ámbar demuestra con su arte que la creatividad y la expresión personal son herramientas capaces de construir una historia igualmente poderosa e inspiradora. Su lenguaje artístico rivaliza con las fascinantes narrativas televisivas, permitiendo que su apellido escrita un nuevo relato igualmente deslumbrante.