CELEBRACIÓN
Las fotos del casamiento de Coco Sily y Chimi Meza que emocionaron a todos
En el corazón de Berazategui, se llevó a cabo uno de los eventos más esperados de la temporada: el casamiento de Coco Sily y Chimi Meza. Tras dos años de romántica unión, la pareja selló su vínculo con una ceremonia que, si bien íntima, desbordó de emoción y estilo. El clima en el salón reservado para la ceremonia era palpable, transformando el espacio en un escenario resplandeciente y acogedor, muy significativo para Coco, un lugar donde ya había brillado con sus obras teatrales.
La figura entrañable del padre César Rockero fue la encargada de oficiar la ceremonia. Cercano amigo de los contrayentes, su presencia sumó un toque personal y genuino al evento. 'Fue mágico', reflejaba el padre César, notablemente conmovido. 'Verlos mirarse' a veces eso dice más que las palabras'. Recordó también el precioso lazo de amistad que lo une a ambos, y cómo conoció a Chimi durante otro célebre enlace: el de su admirable amigo Andrés Calamaro.
Desde el momento en que Chimi hizo su entrada triunfal en el salón, la audiencia no pudo evitar el asombro. Llegó en un elegante auto deportivo, irradiando elegancia en un vestido blanco de tul que dejaba entrever el arte de su espalda. En tanto, Coco Sily no se quedó atrás en cuanto al estilo, optando por el clásico pero siempre encantador smoking negro con su detalle característico, un clavel en el ojal.
El salón, un teatro de cristal, fue el testigo mudo de un festín que transcurrió al calor de una zona destinada a la danza, abundantes arreglos de flores y una luz azul que acariciaba con dulzura cada momento, recreando un ambiente de eterna familiaridad y alegría. Pudieron verse por allí a importantes figuras del espectáculo que llegaron para brindar junto a los novios.
Las sonrisas, las historias, los abrazos, entremezclados con notas de viejo cariño, hicieron del evento algo inigualable. Entre encuentros y anécdotas revividas, los asistentes no solo celebraban una unión sino también el reencuentro de viejos amigos, deteniendo el tiempo en un marco memorable, que incluyó hasta rememoranzas de otro icónico encuentro nupcial oliberal, sumando historical y sentimental simbolismo al evento.