Incendio fatal: identifican al autor y detienen a un supuesto cómplice como “partícipe necesario”
La fiscalía responsabilizó a dos personas por el incendio que se produjo el lunes a la tarde en la vivienda de la calle Río Gallegos 174, que se cobró dos víctimas. Esta mañana comenzó la formulación de cargos contra un hombre a quien responsabilizó como “partícipe necesario” por la facilitación de la “logística” del hecho. También identificó al supuesto autor, Kevin Nicolás Chávez, a quien todas las evidencias señalan como quien inició el siniestro y quien permanece prófugo.
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Las víctimas del incendio son Juan Aníbal Seferino Cuerda, de 54 años, que murió en el lugar; y Pablo Franco Davies, de 34, que había alcanzado a salir a un patio pero falleció en el hospital Moguillansky.
La audiencia no pudo terminar porque la defensa requirió las imágenes de un video que, según la acusación, estarían ubicando al presunto cómplice en una zona cercana. La jueza de Garantías, Agustina Bagniole, resolvió un cuarto intermedio hasta que las imágenes en cuestión puedan ser analizadas.
“Mañana vengo y les prendo fuego a todos”
Por otra parte, se supo que uno de los testigos de la causa, Iván Cisterna, apareció con su cuerpo quemado en un 66 % y está internado en grave estado. Cisterna fue quien describió la causa que podría haber originado el doble crimen: una disputa que se produjo el domingo a la noche, un día antes de la tragedia.
Según el relato de Cisterna ante la fiscalía, Chávez había ingresado a la vivienda e intentó apoderarse de su propia bicicleta; cuando intentó recuperarla, el sujeto lo atacó armado con un cuchillo. Cuerda se interpuso en su defensa y con el mismo rodado lesionó al agresor. “Mañana vengo y les prendo fuego a todos”, habría dicho.
Un hecho más: la fiscalía averiguó que el propio Vega se acercó al Hospital para averiguar sobre la salud de Cisterna.
Quién es el detenido por complicidad
El sospechado es Alejandro Ariel Vega, un vendedor de autos que vive a escasos 200 metros del lugar del hecho. Para la fiscalía, representada por Guillermo Ibáñez y Gustavo Herrera, Vega prestó una colaboración crucial para que Chávez cometiera el hecho: le facilitó un vehículo de su propiedad y luego lo habría ayudado a eliminar evidencia.
El defensor de Vega, Rubén Antiguala, rechazó de plano la acusación y objetó que “no hay evidencia fáctica, ni siquiera indicios, de la responsabilidad que se le atribuye” a su cliente. “Son todas hipótesis, sospechas, decires, pero nada de hechos concretos”, recriminó.
Luego, la audiencia de formulación de cargos se empantanó en una cuestión técnica que para la jueza de Garantías fue importante: Antiguala solicitó tener unas imágenes que, según los fiscales, estarían mostrando a Vega a bordo de una camioneta Toyota blanca en el horario del atentado. Por esa razón, se pasó a un cuarto intermedio.
Vega y su abogado Antiguala. Está sospechado de ser "particípe necesario" del incendio que se cobró dos vidas. Foto: Cipo360.
Para la fiscalía, Vega le prestó el vehículo, un Peugeot 208 azul que está a nombre de su esposa, para que pudiera realizar el hecho. También manifestó la existencia de testigos que informan sobre la proximidad que existía entre Vega y Chávez, quien sería “una especie de “soldadito” que cumple con sus encargos”.
En cambio, Antiguala sostuvo que Chávez actuó por su propia voluntad, sin intervención de Vega: según su hipótesis, Chávez tomó el auto en un momento en que no estaban los dueños de casa, y cumplió con su advertencia.
Las filmaciones de dos cámaras de seguridad ubicadas a muy pocos metros de la casa incendiada muestran a Chávez bajando del auto, ingresando a la vivienda a las 17; y retirándose a las 17.09. Apenas tres minutos después, se ve salir abundante humo. El incendio se había activado.