NUEVO CONVENIO
En qué consiste el acuerdo de cooperación aduanera entre Estados Unidos y Argentina
El reciente convenio de cooperación aduanera firmado entre Argentina y Estados Unidos promete transformar significativamente el modo en que se administran los procesos aduaneros entre ambos países. "Con el interés común de modernizar y digitalizar el intercambio de información, este acuerdo tiene la potencialidad de impactar no sólo en el ámbito operativo, sino también en aspectos económicos claves, como es el caso de las retenciones", en palabras del Gobierno.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) de la mano de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), han dado un paso importante hacia la automatización y la digitalización del intercambio de información, visión sostenida por Juan Pazo, titular de ARCA, y Andrés Veliz, director General de Aduanas en representación de la República Argentina. A la reunión también asistió Donald R. Stakes, subcomisionado ejecutivo adjunto del CBP, cimentando las bases de una cooperación bilateral más estrecha y eficaz.
Más allá de la mejora en procesos logísticos que brinda esta digitalización total proyectada, los objetivos del convenio pretenden también abordar líos más acuciantes, como las amenazas transnacionales y los delitos aduaneros.
Este acuerdo no ha pasado desapercibido en el ámbito agroexportador natal, preocupados, en parte con fundamentos, ante el posible impacto que sobre las retenciones pudieran llegar a tener estas nuevas políticas. Puntualmente, el sector de la soja mira el acuerdo con interés mezcla de incertidumbre, posiblemente sujeta a modificaciones en su trato comercial con Argentina ante el renovado compromiso bilateral para controlar y estabilizar el mercado global de este commodity esencial.
En un pasado reciente, el descontento era palpable tras la suspensión de una medida que había establecido retenciones cero, aunque condicionada a un tope de exportaciones. Tal acontecimiento coincidió sospechosamente con otro tema urgente en la agenda nacional, específicamente las conversaciones alrededor del swap financiero con el país norteamericano.
La administración ranqueña deberá moverse con cautela en adelante, manejando intereses propios y ajenos. Según afirman desde la cancillería representada en palabras del Canciller Pablo Quirno, Argentina no cederá en su soberanía económica ni normativa.
En suma, fortaleciendo compromisos pretéritos de cooperación que tienen como colofón la vigilancia en el combate a tácticas deshonestas como el blanqueo de capitales a través del comercio (TBML, por sus siglas en inglés), este nuevo acuerdo puede ser solo el comienzo de una época de intensa colaboración, reciprocidad y, esperablemente, prosperidad económica para ambas naciones.