MÚSICA
Ca7riel y Paco Amoroso: la historia secreta detrás de su amistad
A menudo, las historias de éxito musical no revelan sus raíces más humanas y cotidianas. Sin embargo, cuando hablamos de Ca7riel y Paco Amoroso, el relato de su éxito es inseparable de su profunda conexión personal, iniciada en un contexto sorprendente: el aula de una escuela de música. Sus nombres, Catriel Guerreiro y Ulises Guerriero, resuenan hoy con fervor en la escena musical contemporánea, pero la chispa que encendió su colaboración encierra un relato fascinante de perseverancia y complicidad creativa.
Fue en las aulas de la Escuela de Música Pedro Esnaola donde Catriel y Ulises dieron sus primeros pasos hacia un destino musical compartido. Uno, con un entusiasmo ferviente por la guitarra, y el otro, explorando con tenacidad las facetas melódicas del violín. Allí, el enfoque de cada uno resonó con el del otro, sentando las bases de una amistad artística capaz de trascender el contexto académico. Sin el ruido de la fama ni las distracciones del estrellato, lo que unió a estos dos jóvenes fue una curiosidad insaciable por descubrir y experimentar con nuevos sonidos.
Con el tiempo, lo que comenzó como un tímido intercambio de ideas durante los ensayos se transformó en un sueño compartido. Ese sueño cristalizó en su propio proyecto: una banda llamada Astor, en la que se atrevieron a combinar influencias del rock nacional con giros musicales sutilmente inspirados por Spinetta. Aquí, la colaboración subió de nivel, y el proceso de creación musical les enseñó no solo a nutrir sus talentos individuales, sino también a moldear juntos una identidad artística compartida.
Aun cuando sus caminos parecieron bifurcarse temporalmente, esto les permitió enriquecer sus carreras por separado. Paco se introdujo en la escena urbana, ampliando su experiencia al colaborar con distintos artistas, mientras Ca7riel profundizaba en una búsqueda personal entre las cuerdas, buscando su firma sonora. Esta época de exploración individual, más que dividirlos, fortaleció el lazo entre los dos músicos.
El destino, implacable y, a menudo, guiado por la música misma, condujo al reencuentro de ambos artistas. En 2018, este nuevo comienzo floreció con el lanzamiento de "Piola", el primer sencillo de Ca7riel y Paco Amoroso como dúo. Su evolución musical fue evidente a partir de este momento, reflejándose en exitosas producciones como "A mí no", "Jala jala", y "Ouke". Con el tiempo, el genio creativo detrás de su mezcla de trap, funk, rock y jazz definió un nuevo estándar en la escena local, estableciéndolos como un innegable referente de originalidad y frescura.
El viaje ha sido intenso y prometedor, con éxitos sonores que han culminado en presentaciones en vivo desbordantes de energía, entre ellas, la icónica "Celebración" en el Estadio Obras. Aquí, ante una multitud entregada, demostraron que su propuesta estéticamente disruptiva tiene la capacidad de llenar templos del rock sin desvincularse de sus raíces únicas. Así, siguiendo el telón del éxito, esta historia recuerda que detrás de cada hit internacional y cada presentación impresionante, un indestructible vínculo de amistad continua alimentando el fuego de su creación colectiva.