ANÓNIMATO
Así luce hoy Marilyn, la hija oculta de Silvia Süller: las fotos más buscadas
En el vertiginoso mundo del espectáculo argentino, donde la exposición mediática suele ser intensa e ininterrumpida, existen personajes que, por decisión propia, eligen mantenerse al margen. Tal es el caso de Marilyn, la hija primogénita de la icónica figura mediática, Silvia Süller. Con 38 años de edad, Marilyn representa un eslabón de la familia Süller poco conocido para el público, aun cuando su madre haya sido constantemente foco de atención en la televisión y los medios. Alejada de ese bullicio, Marilyn diseñó su vida de una manera opuesta, priorizando la tranquilidad y la privacidad sobre el renombre.
La vida de Marilyn se caracteriza por un perfil bajo, en franqueza con el camino que eligió recorrer. Contrariamente a su madre, cuyas apariciones públicas generaron un sinfín de titulares y controversias, Marilyn optó por dedicarse a su familia y a una existencia más reservada. Criar a sus dos hijos y sobrellevar la maternidad al resguardo de las miradas ajenas ha sido una de sus decididas prioridades.
No obstante, esa búsqueda de anonimato se ha visto ocasionalmente interrumpida por eventos familiares que la acercaron nuevamente a su madre frente al ojo público. Un acontecimiento notable fue en 2018, cuando Silvia Süller presentó serios problemas de salud debido a un infarto. La instantánea del abrazo que compartieron madre e hija en medio de dicha crisis, retratada con emoción por Silvia, es una de las pocas imágenes públicas que transcienden de Marilyn. Un gesto de reconciliación que se extendió hasta 2019, una vez más unidas en la pérdida de un ser querido, la abuela de Marilyn, fallecimiento que las llevó a reencontrarse también con Cristian, el hermano representativo de los Süller.
La dinámica maternofilial de Silvia y Marilyn, plagada de altos y bajos, idas y venidas, parece haberse traducido en una distancia física y emocional que solo últimamente se limó gracias a instantes conmovedores inmortalizados por Silvia en las redes sociales. Hasta hace poco, Süller compartía ocasionalmente atisbos de la rutina de su hija junto a sus nietos, apreciaciones de una intima vida desconocida para muchos.
Marilyn continúa protegiendo celosamente su anonimato, un contraste tanto más radical frente al lumínico mundillo que representa el apellido familiar. Hoy en día, dedicarse a sus hijos, apartada del foco público, parece haber sido, y continuar siendo, una decisión consciente hacia una existencia más pacífica y al abrigo del ajetreo que suele ir de la mano con ser identificado como un 'público Süller'. Ante toda especulación pública y uno que otro interés mediático, ella reafirma constantemente su convicción de alejarse de los escándalos y centrar la narrativa de su propia vida en lo realmente esencial.