2025-12-18

Decidió vender su negocio para abrir un comedor y busca donaciones para entregar en las fiestas

El comedor "El Jireh", a cargo de Susana Gutiérrez, funciona desde la pandemia en pleno Barrio Nuevo y, luego de seis años, corre el riesgo de tener que cerrar sus puertas por falta de donaciones e insumos.

l Jireh", a cargo de Susana Gutiérrez junto a su equipo de tres personas, funciona en la calle Defensa 4125, entre La Garza y El Gavilán. Allí asisten a más de 80 personas por día, entregando viandas a quienes se acercan al lugar. Debido a la falta de donaciones y la difícil situación económica, está en peligro la entrega de bolsas navideñas para más de 200 personas de cara a las noches del 24 y 31 de diciembre.

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El comedor-merendero abrió sus puertas hace cinco años, cuando Susana decidió vender todo el mercadito que había puesto en su casa y destinar el dinero de la venta de heladeras, freezers y mercadería para ayudar al prójimo durante la pandemia. Respecto al porqué de su decisión, Susana cuenta que vivió una experiencia espiritual: “Estaba una mañana atendiendo mi negocio y sentí que Dios me dio el mensaje de ayudar a la gente con la comida”.

 
El comedor ayuda a más de 80 familias en Barrio Nuevo, además de realizar recorridas por la ciudad para asistir a quienes lo necesiten. Foto: Tania Domenicucci-ANR

 

Para la próxima Navidad, Susana lamenta que “no tienen ni un pan dulce” y espera la solidaridad de toda la ciudad para lograr armar las bolsas navideñas. Más de 200 personas, entre familias, adultos mayores que viven solos y gente en situación de calle, se han acercado al merendero a solicitar ayuda para estas Fiestas.

Las donaciones se recibirán hasta el día 22 de diciembre, con la idea de poder entregar las bolsas de la cena navideña el 23. “No queremos que en nuestro barrio existan mesas vacías”, comenta Susana, quien solicitó la colaboración de los vecinos donaciones de pollo, gaseosas, jugos, pan dulce, budín, garrapiñadas y verduras.

“Todos los días viene gente a pedir, no solo comida, sino zapatillas, ropa y hasta consultas sobre situaciones que nos exceden”, comenta la fundadora, quien junto a tres colaboradores se encarga de cocinar y repartir las viandas en su casa y por las calles del barrio. Respecto a cómo se mantuvo en pie estos años, aclara que no pertenece a ninguna agrupación política ni recibe ayuda oficial, "más que las donaciones de los propios vecinos de la ciudad".

A pesar de que su idea era cerrar cuando terminará la cuarentena, el pedido de la gente para que no dejase de ayudar la conmovió y decidió seguir adelante. Pero en un año “terrible para el comedor” Susana junto a su equipo informaron que el comedor cerrara sus puertas a fin de año.“Nos aumento mucho el gas, y por la situacion economica del pais casi no recibimos donaciones y mantener esto solo de nuestro bolsillo se vuelve imposible” comentan como principales razones del cierre.

Quienes deseen comunicarse con el merendero o realizar donaciones de cualquier tipo, podrán hacerlo comunicandose a la pagina de Facebook "Comedor Merendero Solidario", llamando al número 2984782372 o mediante el alias susana22920, a nombre de Susana Mónica Gutiérrez.

 

 

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