REDES
De perfil bajo a influencer: así está hoy la hija de Carlos Tévez que ya cumplió 20 años
En un mundo donde las celebridades heredan tanto el legado como la presión de sus antecesores, Florencia Tévez, la hija mayor del exfutbolista Carlos Tévez, ha optado por un camino diferente y personal para definirse. Florencia, nacida el 1 de abril de 2004, no ha buscado emular la carrera de su padre en el fútbol, sino que ha encontrado en el dominio digital su propio escenario para brillar.
A sus 20 años, se aleja del ruido mediático habitual que caracteriza la vida de muchos en el ámbito deportivo y se acerca, en cambio, a una comunidad online que valora su autenticidad. Sus perfiles en Instagram y TikTok son como ventanas abiertas a un mundo no solo de belleza estética, sino también de sinceridad y cercanía. A través de postales de viajes que van desde destinos cercanos en Argentina hasta horizontes lejanos en Europa y los Estados Unidos, Florencia comparte su estilo personal y su amor por la exploración.
Florencia ha conseguido cautivar a miles de jóvenes que ven en ella una influencer emergente que no solo sigue las tendencias, sino que las adapta con un toque propio. Su estilo, que alterna entre lo intimista y lo descontracturado, resuena en Instagram con fotografías cuidadas y en TikTok con formatos más espontáneos. Esta característica ha sido esencial en su capacidad para conectar con las generaciones más jóvenes deseosas de contenido genuino.
Desde el punto de vista personal, Florencia ha permitido entrever su vida amorosa al presentar a su pareja, Joaquín Mansilla, lo cual ha generado interés pero también respetuosos comentarios debido a su estrategia de mantener límites claros entre lo público y lo privado. Aquí radica una de las fortalezas de Florencia: la habilidad de controlar qué facetas de su vida expone, logrando un equilibrio entre la visibilidad pública y los momentos reservados para el ámbito privado.
Aunque ocasionalmente comparte contenido en el que aparece su famoso padre, Carlos Tévez, es palpable que su propósito principal no es ser conocida como "la hija de" sino ser apreciada por su propio mérito y contenidos. Su apuesta es despegarse del foco paternalista y concentrarse en una narrativa que refleje sus intereses propios. De este modo, Florencia no solo participa activamente en redes sociales sino que lo hace bajo sus propias condiciones y con un enfoque claro en su crecimiento personal.