2025-12-26

CIERRE DEL 2025 EN ROJO

El consumo no reacciona: así cierran 2025 las grandes alimenticias

Con precios que avanzaron por debajo de los costos, márgenes ajustados y un frente financiero adverso, varias compañías terminaron el año con pérdidas.

En el año 2025, las principales empresas alimenticias del país han cerrado sus balances con claros signos de debilidad. A pesar de encontrarse en un entorno macroeconómico ligeramente más estable, las compañías no han podido recuperar completamente sus negocios y el consumo interno sigue siendo un problema persistente. Empresas como Mastellone, Arcor, Molinos Río de la Plata y Ledesma siguen enfrentando desafíos significativos debido a la incapacidad de trasladar plenamente los costos y al impacto financiero adverso.

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Mastellone ha terminado el año reportando pérdidas sustanciales. La empresa, que es conocida por la marca La Serenísima, acumuló una pérdida neta de más de $28.000 millones. Sin embargo, a nivel operativo, la empresa supo obtener beneficios gracias a mejoras en eficiencia y una mejor captura de leche. A pesar de un aumento en el volumen total de venta de leche, el mercado interno sigue débil y la demanda nacional apenas aumentó un 0,9% en comparación con el año pasado.

En el caso de Arcor, el declive también fue notorio. La compañía sufrió una baja significativa en sus utilidades del 74%, reflejando los problemas del consumo débil y los precios poco competitivos en el contexto de inflación. Arcor destacó que a pesar de tener mejores rendimientos en algunas líneas de productos como golosinas y galletitas, el beneficio final fue insuficiente para revertir el impacto financiero negativo.

Molinos Río de la Plata figuró como el ejemplo más evidente del ajuste al consumo argentino, mostrando una retracción en la demanda interna realmente significativa. La compañía terminó el año con pérdidas que superaron los $37.000 millones y destacó una caída en la facturación del 22%. A pesar de esfuerzos de reducción de costos y ajustes estratégicos, el mercado interno más bien cauteloso limitó cualquier progreso significativo.

Por otro lado, Ledesma también reflejó problemas similares y terminó el año exhibiendo una pérdida neta de $17.279 millones. La industria del azúcar y papel mostró resultados negativos, en gran parte agravados por los altos intereses y depreciación del peso. Aunque las exportaciones amortiguaron ligeramente las pérdidas, el impacto en el balance final fue visible, cerrando el ciclo 2025 de manera desfavorable.

En resumen, a lo largo de 2025, estas grandes del sector alimenticio han lidiado con un mercado local abarrotado de dificultades. Los esfuerzos por garantizar su solvencia financiera y servicios al mercado local continúan, pero siempre bajo la sombra desafiante de un consumo masivo que parece no reaccionar a las condiciones generales más estables. Donde algunas empresas vislumbraron nuevas oportunidades a través de exportaciones, el factor interno sigue siendo el principal obstáculo.

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