El Gobierno anunció la disolución de la Agencia Nacional de Discapacidad
El vocero presidencial, Manuel Adorni, fue el encargado de comunicar una decisión que marcará un antes y un después en la estructura administrativa del área de salud del país. En un anuncio que tomó por sorpresa a muchos, se confirmó el inminente cierre de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), cuyo personal y funciones se integrarán directamente dentro del Ministerio de Salud.
Adorni justificó esta radical reestructuración aludiendo a la acumulación de capas burocráticas y descontrol administrativo dentro de la agencia, una situación que el gobierno considera incompatible con la política de transparencia que busca establecer.
Expresó que "las políticas se administran de forma transparente, con mecanismos de control y sin discrecionalidades", fundamentando así la decisión del traslado. De acuerdo con sus palabras, la integración eliminará 16 puestos políticos, representando una reducción del 45,7% en la estructura jerárquica actual, medida que busca mayor eficiencia y optimización de recursos.
La redistribución de responsabilidades hacia el Ministerio de Salud abre un importante debate sobre la efectividad y adaptabilidad del sistema de salud actual frente a las nuevas responsabilidades. Sin duda, se buscará que las políticas relacionadas con la discapacidad se gestionen con mayor rigor y transparencia, pero los desafíos son muchos y variados. Esta integración no solo buscaría mejorar la gobernanza, sino, también, optimizar recursos humanos y financieros, garantizando al mismo tiempo la calidad y accesibilidad de los servicios para las personas con discapacidad.
Es importante mencionar que, en un contexto donde la eficiencia es clave, se espera que las mejoras estructurales sean perceptibles rápidamente. Expertos en la materia ya han comenzado a trabajar en soluciones innovadoras para asegurar que esta transición sea fluida, minimizando el impacto en los beneficiarios y aumentando gradualmente la eficacia del sistema.