PREVENCIÓN
Qué dijo el guía del Volcán Lanín sobre Christian Petersen: “Suben por la…”
El reciente incidente que protagonizó el afamado chef Christian Petersen en el volcán Lanín ha puesto sobre la mesa un debate profundo y necesario sobre el respeto y la preparación que requiere enfrentar uno de los desafíos más imponentes de la naturaleza. A tres semanas de su descompensación, la charla trasciende su caso personal y se adentra en la creciente tendencia de convertir la montaña en una mera postal para las redes sociales.
Roberto 'Ro' Catalá, guía de montaña experimentado y voz respetada en el ámbito, ha tomado la iniciativa para recalcar las lecciones que la comunidad montañista debe atender. En una publicación desde su cuenta de Instagram, Catalá urgió a los aventureros a redescubrir el verdadero propósito de la escalada: vivir cada paso, valorar cada respiro y entender la majestad del entorno, dejando de lado la superficial excusa del 'yo estuve ahí'. Arremetió contra aquellos que ven en la cumbre solo un logro fotográfico, olvidando que lo esencial es regresar con vida.
Catalá relató en su sentida exposición que el episodio de Christian Petersen sirve como una alarma para todos, desnudando la cruda realidad de una creciente desconexión con la montaña. Según él, el Lanín no es simplemente un lugar para desafiar los límites del cuerpo humano para conseguir likes, sino un desafío que enfrenta al ser humano con sus propias limitaciones naturales como la falta de aclimatación y la subestimación de las condiciones del terreno. Claramente enfatizó que no se trata de un accidente fortuito, sino de decisiones tomadas livianamente, sin medir el riesgo real.
En su reflexión, el guía llamó a la comunidad y a los aspirantes a montañistas recordar un principio clave que parece haber sido olvidado: El objetivo de cualquier ascenso no es la cumbre en sí, sino regresar con la sabiduría y la experiencia ganadas durante el viaje. Esto, advirtió Catalá, debería ser más valioso que una simple fotografía o el efímero reconocimiento social. En un contexto donde el peligro es real y cada decisión cuenta, ignorar esta máxima significa no solo poner en juego la propia vida, sino también la de aquellos que valientemente acuden al rescate ante la imprudencia ajena.
Así, mientras Petersen continúa recuperándose bajo cuidados médicos, el debate parece haber cobrado vida propia, cuestionando el papel del turismo en entornos naturales extremos. La reflexión no solo atañe a las decisiones personales, sino también a una cultura global que enaltece la imagen sobre la experiencia genuina. Este llamado a la cordura sobre el volcán Lanín podría ser el punto de partida para generar conciencia sobre la relación entre el ser humano y los espacios naturales que nos desafían con su imponente belleza y peligrosidad.