2026-01-06

ECONOMÍA

El INDEC cambia la forma de medir la inflación: cómo será el nuevo método

El objetivo es adaptar la herramienta a los hábitos actuales de las familias argentinas ya que la última modificación en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue hace más de siete años.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) ha dado un paso significativo en la manera de medir la inflación en Argentina, iniciando 2026 con una metodología actualizada que promete representar de manera más fiel y precisa los patrones de consumo de las familias argentinas modernas. Este ajuste en el cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) responde a la necesidad de adecuar la herramienta a los cambios económicos y sociales que se han dado en el último lustro, pues la última modificación se realizó hace más de siete años.

El director del INDEC, Marcos Lavagna, lideró esta iniciativa que comenzó a germinar a principios de 2025 y que fue exhaustivamente evaluada junto al Ministerio de Economía, dirigido por Luis Caputo, antes de su implementación oficial. Durante todo el año anterior, se llevaron a cabo múltiples pruebas para asegurar que el nuevo sistema estuviera listo para captar con exactitud las variaciones del mercado. A partir de este mes, los resultados mensuales reflejarán no solo estas modificaciones técnicas sino también una nueva forma de mirar el gasto de las familias argentinas.

El principal cambio se observa en la canasta de bienes y servicios utilizada para calcular la inflación. Estos ajustes son más que una redistribución de pesos: representan un intento por enmendar las sub y sobrevaloraciones de ciertos rubros que la metodología anterior no lograba equilibrar con total justicia. Por ejemplo, gastos en “Vivienda, electricidad, gas y otros” verán incrementado su lugar en la matriz de calculo, pasando de un 9,4% a un impactante 14,5%. Algo similar ocurre en el sector de “Transporte”, que verá crecer su peso del 11% al 14,3%, mientras “Comunicaciones”, principalmente telefonía e internet, duplicará su participación a un 5,1%.

Estas alteraciones son motivadas por una fotografía actualizada de los hábitos de consumo, donde algunas categorías históricamente con gran influencia, como “Alimentos y bebidas no alcohólicas” y “Prendas de vestir y calzado”, reducirán su relevancia en los cálculos. En quizás el cambio más notable, 'Alimentos y bebidas no alcohólicas' bajarán de un 26,9% a un 22,7%, reflejando un menor peso del gasto alimenticio frente a otros gastos modernos. Asimismo, inversiones en “Restaurantes y hoteles” disminuirán de un 9% a un 6,6%.

Sin lugar a dudas, los ajustes van más allá de los porcentajes. Están planteados para modernizar la visualización del índice. Basándose en datos de la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares de 2017-2018, las ponderaciones se adaptarán al panorama contemporáneo, otorgando un mapa más preciso sobre cómo y dónde las familias gastan actualmente su dinero.

Mientras estas medidas entran en vigor, las autoridades aseguran que este giro no desencadenará fluctuaciones dramáticas en la cifra mensual de inflación. Lo que sí se anticipa es una mejor captación de variaciones dentro de segmentos previamente subrepresentados. Los consumidores, por su parte, verán reflejada esta actualización en los informes que saldrán a mediados de febrero, corregidos conforme al nuevo procedimiento.

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