La chocaron en un semáforo y la aseguradora se negó a pagar: la Justicia falló a favor de una taxista de Cipolletti
Una taxista de Cipolletti obtuvo una sentencia favorable en la Justicia civil luego de un largo reclamo contra su aseguradora, que se había negado a reconocer la destrucción total de su vehículo tras un violento choque ocurrido en un semáforo.
El accidente se produjo en la intersección de avenida Circunvalación y calle La Esmeralda. El taxi, un Chevrolet Classic, se encontraba detenido aguardando la señal de avance cuando fue embestido desde atrás por un Chevrolet Astra. A raíz del impacto, el automóvil fue impulsado hacia adelante y terminó colisionando con otro vehículo. Los daños fueron severos y afectaron tanto la estructura mecánica como la carrocería, dejando al auto fuera de servicio.
Tras el siniestro, la propietaria del taxi denunció el hecho ante su aseguradora, Escudo Seguros S.A., pero no obtuvo respuesta dentro del plazo legal. Con posterioridad, la empresa rechazó la cobertura al sostener que los daños no alcanzaban el 80% del valor del vehículo, porcentaje establecido en la póliza para considerar la pérdida total.
Sin embargo, durante el juicio se incorporó una pericia mecánica que determinó que el costo de reparación superaba ampliamente ese umbral. El tribunal dio por acreditada la destrucción total del automóvil y cuestionó el informe presentado por la aseguradora, señalando que no se había realizado una inspección física del vehículo.
En su resolución, la Justicia declaró inválido el límite de cobertura previsto en la póliza y ordenó que la indemnización se calcule según el valor de mercado actual de un vehículo de similares características y antigüedad. Además, fijó un monto en concepto de daño moral, al considerar que la negativa injustificada de la aseguradora provocó un perjuicio emocional significativo, especialmente por tratarse de la principal herramienta de trabajo de la demandante.
El fallo también reconoció el derecho a percibir una compensación por lucro cesante, ya que quedó probado que el taxi permaneció fuera de circulación durante un período en el que la titular de la licencia no pudo reemplazar la unidad, perdiendo así ingresos esenciales. La suma fue establecida en base a una estimación prudente de las ganancias dejadas de percibir.
Por otro lado, el tribunal condenó de manera solidaria al conductor del Chevrolet Astra y a su aseguradora, Seguros Bernardino Rivadavia, quienes deberán responder por los daños materiales y el monto correspondiente al lucro cesante.