REFLEXIONES
Christian Petersen contó finalmente cómo fue el trato que tuvo con los guías del Lanín
Durante semanas, las versiones sobre lo sucedido en el Volcán Lanín con el reconocido chef Christian Petersen generaron debates intensos entre los amantes del montañismo y el público general. En medio de esta tensión, Petersen decidió finalmente romper el silencio y compartir su propia versión de los hechos, aclarando el vínculo y las circunstancias del episodio.
Elegante y ponderado, el chef aguardó pacientemente hasta recibir el alta médica para pronunciarse. Sin prisa y con la cabeza fría, envió un audio al periodista Juan Etchegoyen, donde reveló detalles hasta entonces desconocidos. "Mi entrenamiento era exhaustivo. Subía al Lanín con plena conciencia de mis capacidades físicas. Todos los días mantengo una rutina rigurosa", afirmó, disipando de esta manera las dudas sobre su preparación.
El contexto para este pronunciamiento fue una intensa controversia entre expertos en montañismo, quienes manifestaron su preocupación por la forma en que se llevan a cabo ciertas expediciones. Roberto Catalá, experimentado guía del Lanín, generó una amplia repercusión al publicar un video en Instagram. "El fenómeno Petersen no es chisme ni espectáculo, es una alarma sobre el turismo de montaña actual", expresó con vehemencia. Catalá alertó que la montaña ha sido transformada en un escenario, perdiendo su esencia. "Hoy día, muchos van por la fotografía del momento, olvidando que la montaña no se impresiona con likes ni le preocupa el ego del hombre".
Contrario a la confrontación, Petersen se desmarcó de la crítica directa y expresó su respeto y apoyo a quienes lo asistieron durante su travesía más crítica. "El guía fue formal y profesional en todo momento, e incluso él mismo insistió en que alcanzara la cumbre", recordó, agregando solvencia a la labor de su acompañante. De esa manera, enfatizó la eficiencia y dedicación del equipo que monitoreó su salud en la ascensión.
Rememorando su trágica experiencia, Petersen admitió tener recuerdos vagos y fragmentarios. "Recuerdo estar acelerado al bajar, por eso acudí rápidamente al médico", relató, aclarando la línea fina entre los hechos concretos y cómo los experimentó personalmente, sin intentar llenar los vacíos con conjeturas.
Su relato culminó con un agradecimiento sentido hacia el equipo médico que asistió su recuperación: los guías, el personal hospitalario de Junín, San Martín de los Andes, y del Hospital Alemán. "Ellos me salvaron la vida, no exagero al aquí decirlo", fue el reconocimiento a todos los profesionales que jugaron un papel crítico tras su descompensación. Estas declaraciones resultan particularmente elocuentes después de que su familia difundiera una comunicación en la que se destacaba cómo la rápida reacción de los guías fue vital para su estabilización.
El testimonio de Christian Petersen, sin lugar a dudas, reaviva el debate sobre la relación entre los seres humanos y la montaña. El chef concluyó su declaración con un sabio consejo para quienes consideran enfrentar similares desafíos: "La montaña respeta a quien la respeta".