La historia del arquerito que pudo viajar a último momento y salió campeón con sus compañeros
La historia sabe de esos guiños para destacar a los que nunca se rinden; a los que siguen poniéndole ganas a pesar de que el futuro parece incierto. Valentín, un nene de 11 años, es el arquerito titular de la Escuela de Fútbol Luz, invitada a participar en el torneo internacional de Angol, en Chile. Pero sus ilusiones se desvanecían: sus padres están separados, y aunque a su papá no lo ve desde hace 9 años, necesitaba de su autorización. Y era imposible ubicarlo.
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El empeño de la mamá y su propia decisión, que se presentó solito ante el juez para confirmar sus ganas de jugar, le abrieron el camino. El magistrado valoró los derechos del niño, que finalmente pudo viajar con sus compañeros de las dos categorías: la 2012-2013; y la del propio Valentín, la 2014 – 2015.
El torneo internacional de fútbol de menores, que reunió equipos de varias regiones de Chile y provincias argentinas, se disputó en la ciudad de Angol, 130 kilómetros al norte de Temuco.
Valentín y un festejo que fue como una descarga: recién a último momento pudo confirmar el viaje. Foto: gentileza.
En la final de la categoría 2014 – 2015, el equipo cipoleño derrotó a Promesas de Angol por 5 a 1. Mientras que la categoría 2012 – 2013, Luz superó a otro equipo valletano, Unión de Allen, por 4 a 1. Máximo Cevallos fue elegido el mejor jugador de esta final.
La delegación estaba regresando durante la jornada de hoy desde Chile. A las 10 de la mañana habían pasado por el puesto fronterizo y se esperaba su arribo a Cipolletti para las 13, aproximadamente.