CRISIS GLOBAL
Irán le respondió a Donald Trump: "Estamos listos para la guerra, pero también para el diálogo"
La situación entre Irán y Estados Unidos ha llegado a un punto álgido tras las advertencias del ex Presidente Donald Trump. En medio de una intensa ola de manifestaciones contra el ayatollah Alí Jamenei, Washington advirtió sobre la posibilidad de acciones militares si Irán recurría a la violencia contra los manifestantes. No obstante, la respuesta de Teherán, a través del ministro de Asuntos Exteriores Abbas Araqchi, fue clara: el país está preparado tanto para la guerra como para el diálogo.
Esta declaración fue emitida durante una conferencia con embajadores extranjeros en Teherán. Araqchi subrayó que la situación interna de violencia está bajo control, indicando una disposición hacia la defensa, aunque también hacia discusiones diplomáticas, siempre que estas se desarrollen con justicia, en base a la igualdad de derechos y con respeto reciproco.
Una de las medidas más extremas que ha tomado el gobierno iraní para manejar las protestas ha sido el corte de internet durante más de 96 horas, lo cual ha dificultado la coordinación de los manifestantes a través de plataformas digitales. La falta de comunicación también ha generado complicaciones para la verificación de datos externos acerca de la situación en Irán.
El canciller hizo serias acusaciones respecto a la influencia extranjera en las manifestaciones. Afirmó que las actuales protestas son producto no solo de conflictos internos, sino de lo que describió como una "guerra terrorista" asistida por Estados Unidos e Israel a través de la infiltración de grupos terroristas. Así mismo, sostuvo que el gobierno posee evidencia, que será presentada en breve, sobre la distribución de armas entre los manifestantes y la intervención de agentes extranjeros.
Pese al tenso panorama, las vías diplomáticas no se han cerrado completamente. Las comunicaciones entre Araqchi y Steve Witkoff, el enviado especial de Estados Unidos, continúan, mediadas por Suiza. Mientras tanto, informes emitidos por el grupo de derechos humanos HRANA señalan cifras alarmantes sobre las consecuencias de las protestas, aunque con limitaciones significativas para confirmarlas debido al cierre de internet.