2026-01-15

Femicidio de Majo Villalón: pasaron cinco años y el crimen sigue impune

La mujer fue asesinada a puñaladas en su vivienda de Cordón Colón, en Neuquén capital. Organizaciones feministas reclaman justicia.

María José Villalón Escudero tenía 41 años, cinco hijos y muchos proyectos por delante. Pero el 14 de enero de 2021 fue asesinada en su casa de Cordón Colón, en Neuquén capital. La pericia forense fue prolija: 13 puñaladas en el torso, en los brazos y en los muslos, más una profunda herida en la garganta. En cambio, la investigación no pudo avanzar más allá de la descripción: cinco años después, no hay una hipótesis, no hay sospechosos, no hay detenidos.

 

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La organización feminista “Mujeres por la Libertad” denunció que la causa “sigue impune” y su femicida “sigue libre”. Cuestionó al Estado “que no investigó con la celeridad ni la perspectiva necesaria, y que hoy sigue garantizando impunidad”.

La mataron por el solo hecho de ser mujer. Sigamos difundiendo su imagen. Que no haya silencio. Que no haya olvido”, resaltó la agrupación.

La autopsia practicada en el cuerpo de Majo determinó, entre otras cosas, que estaba dormida o semidormida cuando fue atacada salvajemente. Pudo establecer que murió entre las 6 y las 8 de la mañana de ese jueves 14 de enero de 2021. Que la causa de su muerte fue un “shock hipovolémico”, producto de la pérdida de sangre.

Esa noche, la mujer había estado compartiendo una cena con sus hijos mayores y los amigos de ellos, que se prolongó hasta la madrugada. Uno de los hijos fue quien encontró el cuerpo tendido en la cama.

 

La investigación del femicidio ingresó en un punto muerto. Foto: archivo.

 

La policía pudo determinar que el asesino se lavó las manos en el baño, pero no pudo ir más allá: no encontró evidencias que permitieran siquiera establecer una hipótesis.

Dos hombres fueron rápidamente descartados en la investigación: la pareja en ese momento, que vivía muy cerca del domicilio; y el ex, que residía en otro barrio. Los dos demostraron que esa madrugada no estuvieron en el lugar. No se hallaron elementos que pudieran involucrar a alguno de los jóvenes que permaneció en la casa. Ni de una tercera persona que pudiera haber ingresado con otros fines.

En los alrededores, no se encontraron rastros. Tampoco el cuchillo utilizado.

Desde el entorno familiar, uno de los cuestionamientos es hacia el rol de la justicia: tiempo de feria judicial, durante la primera etapa pasaron nada menos que tres fiscales encargados de la causa. “No se resguardó el lugar ni la evidencia”, aseguran.

 

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