Alarmante: confirmaron un aumento del 64% de los casos de sífilis en el país
Durante el año 2025, el Ministerio de Salud de Argentina confirmó un inquietante aumento en los casos de sífilis en el país.El informe surge del último Boletín Epidemiológico Nacional, que ofrece una perspectiva clara y preocupante sobre esta creciente problemática de salud. Según los datos revelados por el sistema de vigilancia epidemiológica, en el transcurso del año se contabilizaron 55.183 casos confirmados de sífilis.
Este número representa un alarmante incremento del 64% en comparación con la media del período 2020-2024, cuyo promedio anual rondaba los 33.751 casos. El aumento neto de más de 21.600 contagios es una cifra que ha generado preocupación en diversos sectores de la salud pública, evidenciando una mayor necesidad de intervenciones eficaces para frenar esta tendencia que amenaza con desbordar las capacidades de atención médica existentes.
Además, el impacto se ha visto reflejado de manera notable en la población de mujeres embarazadas. En este grupo se confirmaron 11.261 casos a lo largo del año, superando los 9.821 registrados en los cinco años anteriores, lo que implica un aumento del 15%. Este fenómeno resulta particularmente preocupante debido al riesgo de transmisión vertical de la infección, del individuo gestante al feto, durante el período de gestación, lo cual podría generar complicaciones severas como la sífilis congénita si no se detecta y trata adecuadamente a tiempo.
Este problema subraya la importancia de las prácticas sexuales seguras, incluida la utilización de preservativos durante el contacto sexual, como una de las principales estrategias para prevenir la transmisión de esta enfermedad bacteriana. Conocida por ser provocada por la bacteria Treponema pallidum, la infección puede ser sobre todo insidiosa debido a su naturaleza silenciosa en las etapas iniciales, donde puede no presentar síntomas evidentes, facilitando así su propagación inesperada entre poblaciones que practican relaciones sexuales sin protección adecuada.
Debido a ello, el reto para la sanidad argentina y global no solo radica en aumentar la conciencia sobre las vías de transmisión y las medidas preventivas, sino también en fortalecer los sistemas de detección y tratamiento para mitigar sus efectos a largo plazo.