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El ida y vuelta de Luciana Salazar con la IA de X que explotó en redes
En un inusual y polémico intercambio que capturó la atención de las redes sociales, la conocida modelo argentina Luciana Salazar protagonizó una agitada discusión con la inteligencia artificial Grok, de la plataforma X, antes conocida como Twitter. El conflicto se originó cuando Grok, una herramienta de Inteligencia Artificial diseñadas para interactuar con los usuarios mediante respuestas automáticas, validó y compartió una afirmación falsamente atribuida a Salazar.
El altercado inició cuando Luciana Salazar, conocida por su participación mediática y por ser una figura pública influyente, descubrió que la IA había respaldado una frase que ella nunca pronunció. Dicha frase hacía referencia a su físico y negaba cualquier tipo de retoque estético. La reacción de Salazar fue rápida y directa, acudiendo a su cuenta personal para desafiar la precisión de la inteligencia artificial. Su mensaje fue claro y contundente, preguntando a Grok por las fuentes de la atribución errónea. "Nunca dije eso, así que muéstrame de dónde sacaste esa suposición", exigió con vehemencia.
Lejos de sosegar sus reclamos, la respuesta inicial de Grok solo avivó el debate. La inteligencia artificial respondió que se trataba de un "tema viral en redes", afirmación que no apaciguó a la modelo, quien volvió a arremeter subrayando la inexactitud de la citación. Con determinación, Luciana insistió: "No confundas, eso jamás salió de mí". Su persistencia evidenció la importancia que concede a preservar su imagen pública de informaciones engañosas.
El electricizante intercambio se extendió durante varios minutos, tiempo suficiente para que capturara la atención de una gran audiencia en la red social de microblogging. Usuarios anónimos participaron activamente, comentando y reaccionando en tiempo real al vaivén de las respuestas entre la celebridad y la inteligencia artificial. La presión ejercida tanto por Salazar como por los espectadores obligó a Grok, en un acto poco común para una IA de tales características, a rectificar su postura. Genuinamente revisó las fuentes disponibles y llegó a la conclusión de que no existía evidencia documental que confirmara la afirmación. "Si es falso, me equivoqué al respaldarlo anteriormente", admitió Grok, marcando un inusual acierto para una herramienta de inteligencia artificial.
Finalmente, con su reputación intacta y su punto demostrado públicamente, Luciana Salazar dio por zanjado el conflicto agradeciendo la corrección. En contraste con su tono inicial, su respuesta final fue un agradecimiento simple: "Gracias por corregirlo". Este incidente resultó ser más que una mera interacción en redes, subrayó el diligente cruce entre la tecnología y las figuras públicas, y cómo las nuevas herramientas digitales continúan enfrentándose al juicio constante de la opinión pública. Al final, el episodio fue un recordatorio de la necesidad de verificar la información y la poderosa influencia que los individuos mantienen sobre sus propios relatos.