ESCÁNDALO
El apodo privado que Mauro Icardi le decía a Wanda Nara y ella decidió contar
En una serie de apariciones mediáticas, Wanda Nara ha decidido tomar control del relato sobre su tumultuosa relación con Mauro Icardi. Recientemente, dio una nueva nota donde eligió un enfoque que, más que cerrar la discusión, parece extenderla en un vaivén de declaraciones y aclaraciones.
En una entrevista reciente, Wanda Nara apareció serena, aunque sugirió que aún queda mucho por decir y mostrar sobre su relación con el futbolista argentino. La discusión cobró fuerza mediática al involucrar la ventilación de conversaciones privadas, una decisión que ella justifica como necesaria para proteger su reputación. Nara expresó: "Respondí apropiadamente para darle a entender al público mi posición. Mostrar los chats fue necesario para no quedar etiquetada como una mentirosa, ya que nunca afirmé estar acertada o errada ni discuto sobre los temas tratados."
Además del tema de los mensajes filtrados, Wanda expresó su descontento con las declaraciones públicas de Mauro Icardi. "Las falsas calumnias son más alarmantes que los chats. Todo eso es completamente falso. No tengo otra cosa que agregar", afirmó con clara frustración por los daños causados a su imagen. Sin embargo, quedó claro que el enfrentamiento está lejos de resolverse.
De manera inesperada y en medio de su conversación, Wanda reveló un aspecto íntimo que capturó la atención de todos los presentes. Consultada sobre las descalificaciones que pudo haber recibido, Wanda confesó sorprendida que Mauro solía llamarla "cara de rata" en la privacidad de su hogar, algo que abordó con humor pero que sin duda revela un trasfondo más complejo en su convivencia. "Tal vez tengo cara de hámster", agregó riendo, dejando en duda qué otra tensión se esconde detrás de este comentario aparentemente inofensivo.
Sigue embebida en este fuego cruzado, Wanda marcó distanciamiento. Claramente agotada del ruido creado alrededor de su persona, optó por cerrar el tema: "No tengo más para comentar. Todo está en mis redes sociales. Vayan a Estambul a preguntarle a él, los vuelos no son caros. Ya di mi opinión."
La trama se complicó aún más cuando abordaron el tema de su faceta como conductora de televisión. Las críticas recibidas por su papel en programas como MasterChef Celebrity, canalizadas también por Mauro Icardi, no fueron bienvenidas. Sin reparos, Nara precisó: "Mi tarea es hacer que el programa funcione. No soy responsable de las conexiones que los participantes han tenido o tienen. Sigo el guion y cumplo con mi trabajo." Con estas palabras, la empresaria demarca un límite claro al responsabilizar su función más que cualquiera otra cosa.
El desenlace de esta historia está abierto. Lo que es innegable es que, aún desde su aparente serenidad, Wanda parece determinada a retomar las riendas de una narrativa personal y pública que, lejos de atenuarse, continúa añadiendo capítulos dramáticos.