FARÁNDULA
Wanda Nara acusó a la China Suárez por su olor y se filtró cuál es su verdadero aroma: ¿a qué huele?
El mundo del espectáculo argentino volvió a vivir uno de esos momentos de intenso espectáculo fuera de las pantallas que tanto fascinan a sus seguidores: un conflicto público que envuelve declaraciones y acusaciones, esta vez sobre una cuestión tan personal e inesperada como lo son los aromas. Todo inició cuando Wanda Nara, destacada empresaria y figura del entretenimiento, decidió, en un momento de confrontación abierta con su ex pareja Mauro Icardi, lanzar un comentario que resonó más allá de lo previsto, desplazando a María Eugenia "China" Suárez al centro del debate mediático.
Al referirse públicamente a los "olores" de la actriz de manera sarcástica, Nara hizo que muchos ojos voltearan nuevamente hacia Suárez, generando un interrogante insólito: ¿a qué huele verdaderamente la China Suárez?
La respuesta a esta pregunta se encuentra en un rincón alejado de las discusiones actuales: una entrevista concedida por Suárez a la prestigiosa revista Glamour España. Durante esa charla, realizada mucho antes de la disputa abierta entre Nara y Suárez, la actriz se explayó con naturalidad sobre los perfumes y olores que elige para su vida cotidiana, revelando así una ventana a su mundo personal, uno en el que la elección de un buen aroma nunca ha sido un detalle menor.
Obsesionada con los olores agradables, "la China", como cariñosamente se la conoce, compartió su hábito de llevar siempre consigo un spray ambiental. "Tengo una obsesión con los olores", comentó. "Me gusta que todo huela bien: la casa, los muebles, la ropa". Para ella, los aromas son parte esencial de su día a día, tanto en los espacios más íntimos como en sus viajes y compromisos laborales por el mundo.
Más allá de su amor por las fragancias, un aroma destaca en su preferencia: Black Cherry Merlot. Este perfume, con sus notas de frambuesa negra, cereza oscura y merlot, encarna una dulzura intensa. Suárez describe su uso de diferentes perfumes como su "único toque", confesando entre risas que antes de salir de su automóvil suele aplicarse varias fragancias. El fervor por los aromas acompaña a la actriz incluso en su ambiente laboral, donde siempre trata de recrear una atmósfera similar a la de su hogar con estratégicos toques aromáticos.
Este conocimiento pormenorizado sobre sus inclincaciones perfumistas hubiese permanecido como un detalle encantadoramente personal dentro de una entrevista, de no haber sido por el revuelo mediático propulsado por las declaraciones de Wanda Nara. Así, lo que inicialmente estuvo destinado a hablar de gustos personales y costumbres cotidianas se reavivó en forma de un dato de conocimiento común, distorsionado en medio de una discusión que excede el ámbito de la actriz.
De este modo, entre fragancias y desencuentros, el espectador observará una vez más cómo, dentro del vibrante telón de fondo del mundo farandulero, incluso una revelación sobre preferencias aromáticas puede transformarse en una anécdota apasionante por sí misma, subrayando una vez más el impacto de las palabras en público, la curiosidad infinita del público y, quizás, una pizca de cómo la vida personal detrás de las cámaras nunca deja de ser novelesca.