REVELACIONES
Flor Vigna ventiló los mensajes intimidantes de Luciano Castro previos a la separación
A dos años de su separación con Luciano Castro, reconocida por su dinamismo artístico e incursiones en la música, Flor Vigna ha decidido compartir una parte íntima y aún desconocida de su historia. En un momento crucial donde el arte y la sanación personal parecen confluir en su vida, ha utilizado las redes sociales como una plataforma para exteriorizar las experiencias que marcaron, para ella, un antes y un después en su forma de ver las relaciones personales.
Anunciando el lanzamiento de su nuevo sencillo 'La vara está baja', Flor Vigna se ha mostrado auténtica y directa, frente a sus seguidores. Las redes sociales, a menudo el dominio de lo superficial, permitieron a la artista desentrañar con valentía aquellas situaciones de su pasado con Luciano Castro que dejaron cicatrices perdurables. En su relato, aborda la manipulación emocional que dice haber sufrido, recordando palabras que calaron hondo en su autoestima, tales como 'si te vas, me mato', reflejando lo devastador que podía resultar esa dinámica.
El confesar estas experiencias no ha surgido como preludio de acciones judiciales, sino como un acto íntimo de liberación y empoderamiento. Flor explica que el resurgir de viejos miedos, como el temor a volver a entregar el corazón bajo el yugo de la posible traición, es un sentimiento recurrente. Estas secuelas forman un vínculo con aquellos seguidores que seguramente han sentido la resonancia de esas mismas emociones.
Es evidente que su experiencia dejó no solo heridas sino profundas lecciones, que hoy transforma en su música y sus palabras. Según sus propias declaraciones, la nueva canción es un producto de sanar sin silenciarse, una invitación a mirar oscuridades de frente y encargarse de convertir el sufrimiento en valiosos aprendizajes.
El relato de Flor llegará a quienes también llevan cicatrices parecidas y, a la vez, actúa como manifestación de un futuro donde el pasado no controle las emociones presentes. Estas palabras no buscan resurgir en la polémica, sino cerrar un ciclo, dentro y fuera de la trama mediática. Una voz intencional hacia quienes buscan resonancia en sus luchas personales, todas unidas por aquellas promesas de esperanza y resiliencia en nuevas memorias aún por labrar.