Calle 11: La policía halló un perro muerto, en medio de la polémica por los ataques a ciclistas
La tensión en la zona rural de Guerrico escaló a un nivel de violencia extrema este lunes por la mañana. En medio de los crecientes reclamos por la jauría que acecha a ciclistas y vecinos, un nuevo episodio policial sacudió la tranquilidad del sector: un sujeto disparó con un arma de fuego desde su vehículo y mató a un perro.
El hecho, que está siendo investigado por la Justicia como un caso de maltrato animal y abuso de armas, ocurrió en las inmediaciones de la calle rural 3, a la altura de la chacra 116. Según informaron fuentes policiales, fueron los propios vecinos quienes dieron la voz de alarma tras escuchar las detonaciones.
De acuerdo a lo reportado por el medio AN Allen, al arribar al lugar los efectivos policiales se entrevistaron con un testigo clave. Esta persona aseguró haber visto cómo un Renault Logan detuvo su marcha en el camino rural y, desde el interior del habitáculo, se efectuaron varios disparos dirigidos directamente hacia los canes que se encontraban a la vera del camino.
Tras un rastrillaje en el área señalada, el personal policial confirmó la veracidad de la denuncia al encontrar el cuerpo sin vida de un perro, el cual presentaba heridas compatibles con los disparos denunciados.
La investigación condujo a los uniformados hacia chacras cercanas, donde lograron ubicar un vehículo que coincidía con la descripción aportada por los testigos. Al ser interrogado, el propietario del rodado negó haber escuchado las detonaciones en ese momento, pero su testimonio dejó entrever un móvil para el ataque.
El hombre reconoció ante las autoridades que días atrás había sufrido la pérdida de animales de granja debido a ataques de perros en su propiedad. En una declaración que complicaría su situación, manifestó que, de repetirse esa situación, "tomaría represalias" contra los animales.
Este violento episodio no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un contexto de alta conflictividad en la zona rural. Vecinos y deportistas vienen denunciando hace tiempo la peligrosidad de la jauría, especialmente en la calle rural 11, una arteria muy utilizada para el ciclismo donde se han registrado ataques graves recientemente.
Sin embargo, la respuesta violenta de este lunes abre un nuevo debate sobre la falta de control estatal y el peligro de la "justicia por mano propia" ante una problemática que, lejos de solucionarse, parece agravarse día a día.