CONTINÚA LA POLÉMICA DEL INDEC
Manipulación del INDEC: consultoras anticipan una inflación mensual de casi un 3%
En una coyuntura económica convulsa, las consultoras privadas en Argentina alertan sobre una persistente escalada inflacionaria que opaca el relato oficial del gobierno de un supuesto proceso de desinflación.
Desde el inicio de su mandato, el presidente Javier Milei junto a su ministro de Economía, Luis Caputo, han promovido la narrativa de una desaceleración en el ritmo inflacionario, insistiendo en cifras optimistas y en medidas de control estatal supuestamente efectivas. Sin embargo, estas cifras, ajustadas y divulgadas principalmente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), han sido objeto de fuerte controversia y desconfianza.
Para enero de 2026, diversas consultoras públicas predicen una inflación que oscila entre el 2,2% y el 2,8%, indicando una clara continuidad respecto al cierre de diciembre. Según informes de mercado, Econviews proyecta un aumento del 2,8% en los precios, reafirmando una tendencia al alza que se ha consolidado en los últimos meses.
Orlando Ferreres y Asociados destacan un considerable incremento del rubro Alimentos y Bebidas, superando incluso el 4%. Este indicador es de gran significancia dado el impacto directo sobre la canasta familiar y, por ende, en el poder adquisitivo de los ciudadanos.
Al mismo tiempo, Equilibra, destaca un ligero incremento del 2,2%, con los precios regulados ejerciendo mayor presión que los estacionales. Esta perspectiva coincide con la percepción de muchos consumidores que sienten que los controles económicos no han logrado los resultados prometidos.
LCG y los Almaceneros de Córdoba comparten un análisis similar al detectar subas notables en productos esenciales como verduras y aceites, que refuerzan aún más el sentimiento de insatisfacción dentro de la ciudadanía.
En tanto, el escenario se complica para el gobierno de Milei que ahora debe enfrentar un descreimiento creciente no solo dentro del sector privado sino además frente a una población que siente los embates de una economía en plena turbulencia. Ante un contexto tan incierto, la credibilidad de la administración y su capacidad para implementar medidas económicas efectivas está más en duda que nunca.