ASTROLOGÍA
Horóscopo chino: fuerte advertencia de Ludovica Squirru sobre el Año del Caballo de Fuego
El calendario chino rara vez ofrece pronósticos tranquilos, pero el de 2026, Año del Caballo de Fuego, está destinado a quedarse grabado en la memoria colectiva. Según la astróloga Ludovica Squirru, reconocida hace décadas por sus interpretaciones del horóscopo chino, este ciclo será intenso, radical y desafiante, una verdadera “montaña rusa energética” que exigirá a cada persona —y a cada nación— aprender a cabalgar una fuerza que arrasa o impulsa.
El Año del Caballo de Fuego, que comienza oficialmente el 17 de febrero de 2026 y se extenderá hasta febrero de 2027, combina dos energías poderosas: la velocidad e impulso del caballo y el elemento fuego, que duplica la intensidad de las emociones y los eventos. “Será un año de doble fuego, exaltado, apasionado, difícil de domar”, advierte Squirru, pintando un panorama donde las tensiones globales y personales no serán simples escalones, sino tormentas.
Para Argentina, esa señal se traduce en un año donde la capacidad de adaptación estará permanentemente a prueba. Squirru menciona que el país podría enfrentar desafíos climáticos —incluyendo fenómenos extremos— como consecuencia de acciones pospuestas, y que los movimientos colectivos de solidaridad y resistencia serán clave para atravesar la adversidad. “La Pacha se está moviendo, lo dije y lo sigo diciendo”, afirmó la astróloga, subrayando que la Tierra misma responde a esta energía sin filtros.
Más allá de las tensiones, la astróloga también proyecta que 2026 será un punto de inflexión para la humanidad. En su guía anual de horóscopo chino, Squirru describe el año como un período de contrastes extremos: avances tecnológicos vertiginosos, crisis sociales profundas y, al mismo tiempo, gestos de solidaridad que surgirán desde la base de las comunidades. Esta dualidad puede transformarse en motor de cambios significativos si se la canaliza con conciencia.
Argentina, en particular, enfrentará la combinación de estas fuerzas con un escenario social y comunitario fortalecido. “El impulso solidario del Caballo de Fuego puede emerger con fuerza en regiones como el interior del país, donde las redes de ayuda y cooperación se potencian”, comentó Squirru, destacando que los sectores más comunitarios podrían ser el refugio emocional y práctico en tiempos intensos.
El año no será fácil para todos los signos del zodiaco chino por igual. Según las predicciones, algunos animales —como el Tigre, el Perro, la Cabra y el Conejo— estarán más alineados con la energía vigorosa de este ciclo y podrán aprovecharla para crecer, mientras que otros signos deberán ser cautelosos y enfocar su energía en la adaptación y la reflexión personal.
La advertencia de Squirru no se queda solo en lo individual: el pronóstico global de 2026 también habla de definiciones geopolíticas, tensiones climáticas y transformaciones culturales que pondrán a prueba la resiliencia de comunidades enteras. En este contexto, la astrología china se convierte en un espejo dramático que refleja no solo predicción, sino también una invitación a cultivar empatía, solidaridad y coraje para sostenerse en un año que exigirá lo mejor de cada uno.
En definitiva, el Año del Caballo de Fuego se perfila como uno de los más intensos en décadas: un tiempo en el que la fuerza puede ser destructor o catalizador, y donde la humanidad tendrá que aprender a cabalgar un año que no dará tregua, pero sí enseñanzas profundas