REPERCUSIÓN
Carmen Barbieri lloró tras la denuncia penal de Ayelén Paleo
El mundo del espectáculo se sacudió una vez más con el regreso a la escena de un conflicto olvidado: la denuncia penal presentada por Ayelén Paleo contra Carmen Barbieri. Esta revocación de lo ya pasado aborda un viejo desencuentro, brindándole un nuevo peso mediático y legal. La noticia no solo impactó a la prensa, la conductora Carmen Barbieri sintió una profunda conmoción emocional al verse nuevamente en el ojo de la tormenta.
En una reciente declaración pública, Barbieri expresó su sorpresa y descontento al enterarse del proceso legal. Según afirmó, aunque está al tanto de la denuncia, aún no ha recibido una notificación formal de las autoridades competentes. "Mi abogado está manejando la situación. Pensé que todo esto había quedado en el pasado, hace años superé este capítulo", comentó, reflejando una profunda exasperación.
Con un tono más íntimo, Carmen compartió su visión del conflicto, considerándolo como una obsesión más que una disputa tangible y actual. "Algunas personas se aferran tanto al pasado que no dejan ir", explicó, dejando entrever que la denuncia la percibe como irrelevante para su realidad presente. Para ella, Paleae mantiene una conexión emocional que debería haberse deshecho hace mucho tiempo.
Cuando se le pidió que arroje luz sobre la relación subyacente con Ayelén Paleo, Barbieri no se contuvo. "Nunca tuve una relación personal con ella. Todo lo que ocurrió fue entre ella y mi difunto esposo, Santiago, no conmigo", señaló con compostura. Haciendo alusión a los días de antaño, mencionó a su esposo ya fallecido en el centro del asunto. "Santiago no puede defenderse, lastimosamente su nombre sigue vigente en este revuelo. Él debería estar aquí para dejar las cosas claras", añadió Carmen, intentando así desviar el foco de la polémica hacia una voz perdida.
Profundamente incidida por la situación, Carmen extendió su reflexión hacia la adversidad que siente ante tales acusaciones. "No siento dolor o rencor, pero esto es un verdadero agravio. Se trata de una injusticia que no merezco", destacó rodeada de lágrimas que insinuaban su semblante fi fuerte exterior con una delicada interioridad.
Para finalizar, no olvidó recalcar su integridad como persona y trabajadora. "He trabajado toda mi vida con honradez. Si esto culmina en un castigo como ir a prisión, enfrentaría tal injusticia sin temor". No obstante, su apoyo más íntimo proviene de su familia. "Mi hijo, Fede, me reconforta asegurando que esto no es algo que vaya a cambiar mi realidad. Mantuve mi felicidad a lo largo de mucho tiempo", concluyó con esperanza. Con el proceso judicial en marcha, Carmen Barbieri se enfrenta a un desafiante trayecto que amenaza con perturbar su presente, pero ella permanece determinada a sostener su verdad, arropada por su convicción de inocencia.