CONFESIONES
Qué jugadores de la Selección Argentina buscaron conquistar a Daniela Ciardone
En un mundo donde las barreras entre el entretenimiento y el deporte frecuentemente se desdibujan, no es sorprendente encontrar historias que conectan entornos tan diversos. Una de estas historias involucra a la reconocida exmodelo Daniela Ciardone y algunos de los machos alfa más admirados del balompié argentino de los últimos tiempos.
En una época donde el brillo de los reflectores iluminaba tanto su figura como su historia, Daniela Ciardone era un imán de miradas y atenciones de todo tipo. Sin embargo, lo que muchos no esperaban eran las frecuentes llamadas que recibía de figuras prominentes del fútbol argentino buscando cortejarla.
En una ocasión, involucrada en una conversación casual, Daniela reveló cómo su fama no pasaba desapercibida para algunos de los nombres más sonados en el futbol. Aunque el glamoroso deporte parecía rendirse ante su luz, ella sentenció con claridad: “No me gustan los futbolistas”, afirmó, estableciendo con esas palabras una barrera alrededor de su vida personal.
La historia transcurrió con naturalidad, e incluso sorprendió al interlocutor durante la charla. Cuando se le cuestionó sobre quiénes habían intentado acercarse a ella, Ciardone no tuvo reparos en nombrarlos. “Sí, me han llamado muchos”, admitió con relajado despreocupación que caracterizó su actitud ante tales aventuras.
La lista incluía nombres pesados como Passarella, cuya influencia dentro y fuera de las canchas era notoria. Sin final aun para su narración, Daniela invocó la memoria de otro ídolo: Gabriel Batistuta, cuyo atributo de poseer unos 'ojos lindos' resaltaba en su mención, inevitablemente sumido en los vaivenes de las lesiones que son parte del recuerdo colectivo. Para poner la frutilla del postre en este recordario, un tercer nombre surgió: Juan Sebastián Verón, conocido ya no solo por sus habilidades en el campo, sino también por su papel fundamental en cuerpo técnico y gestión.
A pesar del impacto mediático que estos nombres podrían causar, la verdadera protagonista de este relato es la propia Daniela Ciardone, quien siempre mantuvo una postura firme acerca de no involucrarse con el mundo del futbol. Su elección no responde a una provocación, sino más bien a una convicción personal clara e insobornable, nacida de una voluntad genuina de no caer en la vorágine de intereses externos, anteriormente muy presente debido a su particular perfil como figura pública.
Reflexionando con distancia y humor, Daniela recuerda aquellos días sin remordimientos ni nostalgia. Enfrentándose a las tentaciones de entonces, su propia vida ha sido fuente perpetua de anécdotas, postales nostálgicas que incluso hoy evocan una era pasada, añeja por sus formas mas no menos memorable.