2026-03-02

Espera interminable: una jubilada lleva más de un año aguardando una prótesis del PAMI

La cirugía fue reprogramada siete veces por falta de materiales y, pese a un reclamo judicial y multas, la prótesis aún no llega. La mujer sufre un fuerte deterioro en su salud y su familia decidió hacer público el caso ante la falta de respuestas.

Lucía es una jubilada de Cipolletti atraviesa una crítica situación de salud mientras espera desde mayo de 2025 la llegada de una prótesis de rodilla que le permita someterse a una cirugía y recuperar movilidad. Según relató su hija, el pedido fue realizado a través de PAMI, pero hasta el momento no obtuvieron respuestas concretas y la intervención ya fue reprogramada en siete oportunidades debido a la falta del material necesario.

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La familia aseguró que agotó todas las instancias administrativas e incluso inició acciones judiciales para acelerar el proceso. El reclamo llegó al juzgado federal, que intimó a la obra social e incluso aplicó sanciones, aunque la prótesis todavía no fue entregada. “Nos dicen que está en legales o que falta el material, pero no tenemos ninguna respuesta concreta”, explicó la hija, quien también señaló que en la delegación local solo les indican que se comuniquen con otras oficinas donde nadie atiende.

Mientras tanto, la salud de la paciente se deteriora día a día. La falta de la prótesis no solo le impide caminar con normalidad, sino que también afecta su autonomía. Actualmente necesita ayuda para vestirse y movilizarse dentro de su casa, y muchas veces requiere asistencia para acostarse o levantarse de la cama. “Hay días en los que estoy horas para poder levantarme o vestirme”, contó.

El dolor constante la obliga además a asistir con frecuencia a controles médicos e incluso a internaciones breves en el sanatorio debido a crisis vinculadas a su estado general de salud. La paciente también padece hipertensión, lo que agrava el cuadro y complica su calidad de vida.

Ante la falta de respuestas, la familia debió afrontar gastos por su cuenta, como la compra de elementos de movilidad y asistencia. También solicitaron el reintegro a la obra social, pero les informaron que los pagos llevan meses de demora. Según denunciaron, otros pedidos realizados en 2025, como una silla de ruedas y un inodoro portátil, tampoco fueron entregados.

Antes del agravamiento de su estado, Lucía llevaba una vida activa, participaba de actividades recreativas y viajaba con frecuencia. Hoy, en cambio, depende de la ayuda de su familia para las tareas cotidianas y espera que la cirugía le permita recuperar parte de su independencia. Según el médico tratante, la colocación de la prótesis podría mejorar notablemente su movilidad.

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