2026-03-17

Quedó inagurado el Instituto Vaca Muerta: de qué se trata y a quiénes está dirigido

Tras la inauguración oficial en el Polo Tecnológico de Neuquén, el director del Instituto Vaca Muerta destacó el interés que generó la propuesta educativa, con miles de inscriptos de todo el país y del exterior. El objetivo es formar mano de obra calificada para una industria que demandará miles de trabajadores en los próximos años.

Con la apertura oficial del Instituto Vaca Muerta (IVM), la provincia de Neuquén dio un paso estratégico en la formación de mano de obra para una de las industrias más dinámicas del país. El espacio funcionará en el Polo Tecnológico y busca convertirse en un puente directo entre la capacitación técnica y el mundo del trabajo en los yacimientos.

Lee también: La inauguración del Instituto Vaca Muerta dejó fuertes definiciones de gobernadores

En diálogo durante la inauguración, el director del instituto, Gustavo Livoreiro, explicó el espíritu del proyecto: “Es la representación de la industria en capacitación e información. No existe algo igual en el país. Hay experiencias similares en lugares como Canadá, Dubái o Houston, pero esto es algo propio, construido con toda la industria”.

El instituto cuenta con el acompañamiento de operadoras, empresas de servicios y contratistas vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta, y apunta a formar perfiles técnicos altamente demandados.

Cómo será la formación

El edificio dispone de 2.625 metros cuadrados destinados exclusivamente a capacitación técnica. Las instalaciones incluyen cuatro salas de simuladores, laboratorios de química aplicada y automatización industrial, talleres mecánico y eléctrico, ocho aulas y un auditorio con capacidad para cien personas.

La propuesta académica inicial contempla siete trayectos formativos directamente vinculados a tareas operativas en yacimientos:

  • Perforación

  • Fractura hidráulica

  • Instrumentación

  • Producción

  • Mantenimiento mecánico

  • Mantenimiento eléctrico

  • Seguridad operativa

Cada programa tendrá una duración aproximada de cuatro meses y estará enfocado en la formación práctica para el trabajo en campo.

Uno de los ejes centrales del proyecto es el “pozo escuela”, ubicado en el área de Río Neuquén, donde los estudiantes podrán realizar prácticas en condiciones similares a las de un yacimiento real. A esto se suman simuladores y laboratorios que permiten replicar situaciones concretas de la industria.

“Queremos que la preparación sea en un entorno real, que los chicos lleguen al trabajo con experiencia práctica”, destacó Livoreiro.

Alta demanda y proyección

El interés generado por el instituto superó todas las expectativas. Más de 17.000 personas se inscribieron en la primera convocatoria, con postulantes de todo el país e incluso del exterior.

“La respuesta fue impresionante. No teníamos referencia de algo así para una institución que recién se estaba dando a conocer”, señaló el director.

La capacidad del centro permitirá formar entre 2.000 y 3.000 técnicos por año, en ciclos que se renovarán cada cuatro meses. Quienes no lograron ingresar en esta primera etapa podrán volver a postularse en futuras convocatorias.

Actualmente las inscripciones se encuentran cerradas, pero se prevé una nueva apertura a partir del 4 de mayo, a través de la página oficial del instituto.

Un puente hacia el empleo

El objetivo del proyecto es reducir los tiempos de formación y mejorar la productividad en los yacimientos, en un contexto de fuerte crecimiento de la actividad hidrocarburífera.

Para Livoreiro, el Instituto Vaca Muerta representa mucho más que un centro educativo: “Es un puntapié inicial. Lo vemos como algo icónico. Ver la cara de los chicos que quieren formarse para trabajar en la industria no tiene precio”.

Con una fuerte articulación entre el sector público, privado y educativo, el instituto se proyecta como una herramienta clave para acompañar la expansión de Vaca Muerta y generar oportunidades laborales concretas en todo el país.

Te puede interesar