Reclamos en la escuela 53: Educación admite demoras en la obra y busca normalizar las clases
La situación en la Escuela 53 de Cipolletti genera creciente malestar entre padres y madres, que advierten por un inicio de ciclo lectivo marcado por la incertidumbre, clases intermitentes y problemas estructurales que aún no encuentran solución.
Según relataron familias, el establecimiento se encuentra en obra desde marzo con la construcción de un baño, lo que obligó a implementar un sistema de cursado escalonado: un día asiste el primer ciclo, otro el segundo y otro el tercero. Sin embargo, a esa reorganización se suma un problema aún más grave: la falta de agua, que se repite todas las semanas.
“Hoy trajimos a los chicos y nos encontramos con que no había agua. Desde la dirección nos dicen que no pueden suspender las clases hasta que lo autorice Supervisión, entonces nos tienen esperando afuera con los chicos”, expresaron. La situación derivó en reclamos ante el Consejo Escolar, aunque aseguran que hasta el momento no obtuvieron respuestas concretas.
En este contexto, solicitaron una reunión urgente con las autoridades para conocer cuándo se normalizará el dictado de clases y se resolverán los inconvenientes básicos de funcionamiento.
Por su parte, el consejero escolar, Adrián Carrizo, confirmó en diálogo con LU19 AM 690 que en el edificio se está ejecutando un baño adaptado que será utilizado tanto por la escuela primaria como por una institución de adultos que funciona en el turno noche.
El funcionario explicó que uno de los principales problemas radica en la construcción de una rampa en el patio, lo que inhabilitó ese espacio y obligó a reorganizar la dinámica escolar. “Eso no permitía un uso correcto del patio, por lo que la escuela estableció una rotación de grados”, indicó.
Ante esta situación, desde el Consejo Escolar resolvieron avanzar con un cerco perimetral que delimite la zona de obra. Esta medida busca habilitar nuevamente el patio y permitir tanto el normal funcionamiento de la Escuela 53 como la circulación del Jardín de Infantes N°117 lindero.
Carrizo reconoció además que la obra presenta demoras respecto a los plazos previstos y que la empresa fue intimada para acelerar los trabajos. “Es una obra que para nuestro gusto está atrasada, pero también tenemos que priorizar la marcha del ciclo lectivo”, sostuvo.