Navegación inclusiva en el Lago Pellegrini: el club náutico abre sus puertas con una jornada para toda la comunidad
Con el objetivo de acercar la actividad náutica a toda la comunidad, el Club Náutico del Lago Pellegrini vuelve a abrir sus puertas este sábado con una jornada de navegación inclusiva. La iniciativa, libre y gratuita, está especialmente orientada a personas con discapacidad, aunque también convoca a familias y vecinos que quieran conocer y disfrutar de la vela en uno de los paisajes más emblemáticos del norte patagónico.
El comodoro del club, Diego Tello, explicó que la propuesta forma parte de un trabajo sostenido que llevan adelante desde hace más de un año y medio. “No es una clase formal, es más bien un encuentro. La idea es que se acerquen, prueben y disfruten”, señaló, destacando el espíritu abierto de la actividad.
La jornada no requiere experiencia previa ni ser socio del club. Quienes deseen participar pueden inscribirse a través de redes sociales, donde previamente se coordina una breve charla para conocer a cada persona y adaptar la experiencia a sus necesidades. Una vez en el predio, cada participante puede elegir la actividad que desea realizar: desde navegación a vela, que es la propuesta central, hasta paseos en lancha.
Desde la organización prefieren hablar de “navegación inclusiva” antes que adaptada. “Buscamos que la experiencia sea lo más parecida posible a la navegación tradicional, respetando los tiempos de cada uno”, explicó Tello. En ese sentido, las embarcaciones utilizadas son las mismas que emplea la escuela de vela del club, con adaptaciones puntuales solo cuando es necesario facilitar el acceso o la movilidad.
El equipo está integrado por 20 instructores que trabajan de manera voluntaria y acompañan cada etapa del proceso. La actividad se desarrolla de forma progresiva: primero se realiza un reconocimiento del barco en tierra, luego se avanza hacia el muelle y, finalmente, se concreta la salida al lago. Durante toda la experiencia, los participantes utilizan chalecos salvavidas, navegan junto a instructores y cuentan con embarcaciones de apoyo para garantizar la seguridad.
Más allá del aspecto deportivo, desde el club destacan el fuerte impacto social de la propuesta. Muchos chicos llegan con timidez y, a medida que avanzan las jornadas, logran integrarse, ganar confianza y formar parte del grupo. Al finalizar cada encuentro, se comparte una merienda entre todos los participantes, en un espacio de intercambio sin diferencias.
Las familias también cumplen un rol fundamental, acompañando y brindando información clave para que cada experiencia sea lo más cómoda posible.
Además, el club sostiene desde hace una década una escuela gratuita de vela destinada a chicos de entre 7 y 15 años, que reúne a más de 30 participantes cada sábado. A esta propuesta se suma un espacio para jóvenes de hasta 20 años. El crecimiento de estas actividades se vio fortalecido el año pasado con el acompañamiento de la Armada Argentina, que apadrinó la escuela de vela adaptada y permitió incorporar nuevas herramientas.