A 13 años del crimen de Carla Milla: el ataque que marcó a Cipolletti
Ayer, 23 de marzo, se cumplieron exactamente 13 años desde que Laila Díaz irrumpió en el edificio con un revólver calibre 32. Su objetivo era encontrar al médico que había atendido a su madre, quien había quedado en estado vegetativo tras una intervención quirúrgica. Sin embargo, lo que Díaz describió como un reclamo de justicia por el sufrimiento de su familia, derivó en un ataque indiscriminado de una violencia inaudita.
En medio del caos y las corridas, Díaz comenzó a disparar a mansalva dentro de la clínica. Carla Milla, una profesional de 24 años y madre de un niño pequeño, intentó ponerse a resguardo junto a sus compañeros, pero fue alcanzada por uno de los proyectiles. Pese a los desesperados intentos por asistirla, la joven falleció a los pocos minutos, convirtiéndose en la víctima fatal de una jornada de terror que incluyó toma de rehenes y una lluvia de balas: se contabilizaron 39 disparos en total.
Tras atrincherarse en el segundo piso, Laila Díaz finalmente se entregó a la policía. Durante el juicio, la fiscalía remarcó el absoluto desprecio por la vida humana en su accionar, lo que llevó a la Justicia a condenarla a 30 años de prisión por homicidio agravado. El tribunal consideró que, más allá de su drama familiar, nada justificaba la magnitud del ataque contra personas inocentes.
El proceso judicial de Díaz terminó de forma abrupta años después. Tras pasar por diversas unidades de detención y enfrentar serios problemas de salud, además de conflictos con otras internas, Laila Díaz murió en 2018 víctima de una septicemia en el anexo "El Maruchito", luego de haber sido trasladada desde el Penal 2 de General Roca. A 13 años de aquel fatídico marzo, Cipolletti sigue recordando a Carla Milla.