2026-04-15

Carne, educación y guerra: los motivos de Milei para explicar la inflación de marzo

El Presidente vinculó el reciente incremento de precios al inicio del ciclo lectivo, el valor de los alimentos y el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente sobre los costos locales

Ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), Javier Milei analizó el 3,4% de inflación de marzo, una cifra que calificó de "dato malo". Sin rodeos, el mandatario expresó: “El dato no me gustó y me repugna, odio la inflación”.

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En su diagnóstico, diferenció su gestión de las anteriores al señalar que, cuando los políticos reciben cifras negativas, “suelen fingir demencia o hablar de cualquier otra cosa”, mientras que él atribuyó el salto a la estacionalidad y al contexto geopolítico: “Está claro el efecto de Educación, la guerra y la carne. Superados esos efectos, la inflación va a caer”.El jefe de Estado defendió la continuidad de su plan financiero, descartando de plano cualquier modificación en su estrategia económica.

“La política monetaria no cambió y no cambió el equilibrio de largo plazo al cual nos dirigimos”, sostuvo ante el auditorio empresarial, donde también aprovechó para fustigar las teorías económicas tradicionales al afirmar que “esa hipótesis de que para crecer hay que tener inflación me parece inmunda”. Además, destacó la resistencia de su meta de déficit cero frente a una oposición que, según sus palabras, “pasó varios meses intentando romper el equilibrio fiscal, pero no lo lograron”.

Respecto a la estructura del Estado, Milei confirmó que el ajuste no ha terminado y que la austeridad sigue siendo su norte político. “La motosierra no se detiene: di la orden expresa en la última reunión de Gabinete”, reveló sobre la continuidad de los recortes. El Presidente justificó este accionar bajo la premisa de que su administración seguirá “recortando el gasto público para bajar los impuestos, porque son un robo”. Para el mandatario, esta reducción es innegociable y constituye la base para la recuperación económica del país.

En el cierre de su discurso, el mandatario le dio un tinte ético y moral a su programa de gobierno, desafiando a quienes intentan obstruir sus reformas. “No vinimos para eternizarnos en el poder, vinimos para escribir la mejor página de la historia argentina”, sentenció. Finalmente, reafirmó su compromiso con sus principios fundamentales al asegurar que no se moverán “un centímetro de los valores judeocristianos”, lanzando una advertencia final sobre su permanencia en el cargo: “Si no nos acompañan, nos volvemos a casa sin ningún problema”.

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