ECONOMÍA
Dura advertencia del economista que formó a Milei: "Esto no es sostenible ni durable"
En el actual panorama económico de Argentina, voces críticas han emergido destacando la imperante necesidad de replantear el enfoque de la administración hacia la sostenibilidad económica. Entre estas voces se encuentra la del economista Roberto Frenkel, un ilustre referente académico y antiguo mentor del presidente Javier Milei.
Frenkel ha alzado su voz para manifestar su preocupación sobre la vigencia de las políticas económicas actuales en el mediano y largo plazo. Su análisis subraya una dependencia insostenible en los esquemas de endeudamiento externo y las intervenciones políticas destinadas a mantener un tipo de cambio retrasado.
Según el experto, la estabilidad a largo plazo no se puede garantizar sin un cambio fundamental hacia un superávit externo. “La economía necesita desligarse de patrones históricamente riesgosos, como aquellos observados en numerosos programas económicos de desinflación que inevitablemente culminaron en crisis de balances de pago”, explicó.
Frenkel rememora crisis históricas desde las experimentadas en años recientes hasta episodios más lejanos, como las turbulencias económicas bajo la dirección de Martínez de Hoz, evidenciando que estas no son situaciones novedosas sino retoma de viejas prácticas fallidas. Este razonamiento está firmemente respaldado por su investigación extensa en dinámicas económicas de mercados en Latinoamérica.
El elogio hacia Colombia destaca como un faro de esperanza en su análisis, señalándose como un ejemplo plausible de políticas de ajuste cambiarias y control de inflación realizadas con planificación estratégica y sostenidas en el tiempo. Colombia logró una disminución notable de la inflación en un periodo de ocho años, una prueba viva de que la planificación económica rigurosa, que enfoca en los desequilibrios estructurales y no solo ajustes superficiales o financieros temporales, puede rendir frutos reales y sostenibles.
Frenkel desarrolla la narrativa de un mundo económico donde las mejoras posibles son limitadas por la accesibilidad a fondos externos, describiéndolas como temporalmente viables hasta que se agoten las alternativas de endeudamiento disponibles. Esto crea un ciclo preocupante de dependencia persistente y elevada vulnerabilidad a factores externos e imprevistos que pueden desestabilizar fácilmente el equilibrio financiero ya frágil. En una observación crítica, alertó sobre el papel significativo que desempeñó la asistencia del gobierno norteamericano al intervenir en los mercados para sostener temporalmente la prima del cambio, un suceso que Frenkel marca como sin precedentes en su análisis de eventos anteriores.
Por último, Frenkel ofrece una solución drástica pero, según sus sugerencias, necesaria. Recomienda priorizar una acumulación de reservas que derive esencialmente de un superávit de cuenta corriente. Resalta que esta acumulación genuina de capital es la piedra angular que evitaría caer en crisis económicas repetitivas. Los sectores de minería, petróleo y agricultura son mencionados como potenciales impulsores para alcanzar el crecimiento sostenido que Argentina necesita, aunque Frenkel advierte que estos deben estar sustentados por reformas fiscales y económicas ampliadas para garantizar su éxito unificado a nivel nacional.