2026-04-25

Récord de deuda familiar: la morosidad sube por 16° mes y golpea a los préstamos

Se profundizó el deterioro del crédito. La mora total en las familias ya escaló al 11,2%, cuando en octubre de 2024 era de apenas 2,5%.

El sistema financiero argentino enfrenta un alarmante incremento en la morosidad de las familias, que ya acumula 16 meses consecutivos de alzas, alcanzando un preocupante 11,2% según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Este deterioro crediticio, siendo catalizado por la presión que ejerce sobre los deudores la inflación y el debilitamiento del poder adquisitivo, se destaca notablemente en los préstamos personales y tarjetas de crédito.

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En una lectura detallada del informe del BCRA, se observa que el sector de las familias es el más golpeado por esta crisis de impagos, con la morosidad en préstamos personales casi al 14%. No obstante, el financiamiento destinado a empresas presenta un panorama menos severo, aunque no ajeno al crecimiento de la irregularidad crediticia, situándose en el 2,9%.

Las condiciones de crédito se han vuelto notablemente más difíciles para empresas y familias por igual, algo confirmado por la Encuesta de Condiciones Crediticias del BCRA. Simultáneamente, aunque ha habido una expansión en la exposición del sistema financiero al sector privado, destacada por una mayor participación del crédito en pesos, esto es más atribuible a la devaluación del peso que a un verdadero crecimiento en los préstamos.

El consumo privado argentino sigue sufriendo, registrando caídas del 2,6% interanuales, pese a ligeros repuntes mensuales. Este consumo, declaran economistas, ha sido impulsado en artificios por el crédito, acumulando deuda en rubros como automóviles y turismo, lo que acentuó aún más la carga sobre las capacidades de pago de las familias.

¿Qué tipo de endeudamiento presiona a las familias y empresas?
En detalle, la mora de las familias acumuló un deterioro prácticamente ininterrumpido durante el último año. La misma pasó de 2,9% en febrero de 2025 al actual 11,2%, lo que refleja la fuerte presión sobre la capacidad de pago. Los mayores incrementos se verificaron en los préstamos personales, donde la irregularidad escaló al 13,8%, y en las tarjetas de crédito, que alcanzaron el 11,6%.

También se observaron subas en los créditos prendarios (6,8%) y una dinámica más estable, aunque creciente, en los hipotecarios (1,4%). El segmento “otros”, tradicionalmente de mayor riesgo, trepó hasta un elevado 34,4%, marcando el mayor deterioro relativo.

En el caso de las empresas, si bien los niveles de mora siguen siendo bajos en términos históricos, también evidencian una tendencia creciente. El ratio de cartera irregular pasó de 0,8% en febrero de 2025 a 2,9% en febrero de 2026. Las subas más marcadas se dieron en adelantos (3,1%) y documentos (2,5%), mientras que los créditos con garantía prendaria alcanzaron el 3,9%. Por su parte, las líneas vinculadas al comercio exterior se mantuvieron prácticamente estables (0,6%), y los préstamos hipotecarios corporativos mostraron niveles más elevados pero relativamente estables (4,7%).

A pesar de un intangible 'récord de consumo' promovido desde discursos oficiales, la realidad económica presenta una imagen más heterogénea y desafiante. Con un sistema financiero que, aunque cubierto, enfrenta un horizonte incierto en la calidad de sus carteras de crédito, la previsión para los próximos meses señala hacia una prolongación del deterioro financiero en las familias y su consecuencia sobre el consumo incesantemente frágil.

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