Se cortó un tendón acomodando el retrovisor y la Justicia reconoció su incapacidad
La Justicia de Roca falló a favor de un colectivero que sufrió una lesión grave en su mano derecha durante su jornada laboral.
El hecho ocurrió durante un turno tarde, cuando el chofer estiró la mano para acomodar el espejo retrovisor de la unidad. En ese momento, el cristal se rompió y le provocó un corte profundo en el dedo pulgar derecho. Lo que parecía una herida menor terminó siendo la ruptura completa del tendón flexor, confirmada luego mediante una resonancia magnética.
A pesar de someterse a una operación y meses de rehabilitación, el trabajador quedó con limitaciones permanentes en el movimiento de su mano. Ante la falta de acuerdo en la instancia administrativa (donde la comisión médica había fijado una incapacidad menor a la que luego determinó la pericia judicial) el caso llegó al fuero laboral de Roca.
Durante el proceso, la aseguradora de riesgos del trabajo (ART) cuestionó la magnitud de las secuelas y las circunstancias del accidente. Sin embargo, los jueces desestimaron estos argumentos, señalando que la propia empresa había aceptado el siniestro originalmente al brindar las primeras prestaciones médicas, lo que volvía inconsistente su postura actual.
Finalmente, basándose en un informe pericial que confirmó una incapacidad del 12,71 % con relación directa al accidente, el tribunal condenó a la aseguradora a abonar la indemnización prevista por la Ley de Riesgos del Trabajo.