Neuquén impulsa una mesa interprovincial para ordenar el mercado de arena que necesita Vaca Muerta
Neuquén busca dar un paso estratégico en uno de los temas más sensibles para la competitividad de Vaca Muerta: el abastecimiento de arena para fractura hidráulica. El Gobierno provincial informó que avanza en la evaluación de arenas silíceas locales y promueve la conformación de una Mesa Interprovincial de la Arena, con participación de productores, procesadores y comercializadores de distintas jurisdicciones.
Según informó el medio Energía 360, la iniciativa apunta a ordenar un mercado que crece al ritmo de la actividad no convencional y que ya dejó de ser un tema secundario dentro de la industria. La arena es uno de los insumos centrales del fracking: se utiliza para mantener abiertas las fisuras generadas en la roca madre y permitir que el petróleo y el gas puedan fluir hacia el pozo. Cada pozo puede demandar entre 11.000 y 15.000 toneladas, lo que convierte al transporte y la logística en uno de los componentes más importantes del costo operativo.
La novedad principal es que, por primera vez en el desarrollo de Vaca Muerta, se realizaron pruebas de fractura hidráulica con arenas silíceas extraídas en la provincia de Neuquén. Esto representa un cambio relevante para una industria que durante más de una década dependió en gran medida de insumos provenientes de otras regiones del país, especialmente de Entre Ríos.
El objetivo no es solamente sustituir arena de otras provincias, sino evaluar si el material neuquino puede cumplir con las condiciones técnicas que exige la fractura hidráulica. En este tipo de operación no alcanza con tener arena disponible: el material debe reunir parámetros de calidad, resistencia, granulometría y forma para soportar la presión dentro del pozo y mantener su desempeño en el reservorio.
De acuerdo con la información oficial, al menos dos operadoras iniciaron evaluaciones de desempeño con arenas neuquinas en pruebas de campo. Energía 360 explicó que YPF realizó ensayos combinando material local con arenas provenientes de otras provincias, mientras que Vista Energy avanzó con un esquema más sostenido de testeo a partir de una cantera propia y con procesamiento integrado en instalaciones ubicadas en Bajada del Palo.
Por ahora, el volumen de producción local todavía es incipiente. Neuquén informó que se ubica por debajo de las 20.000 toneladas mensuales, una cifra que aún está lejos de las necesidades de escala de Vaca Muerta. Sin embargo, el interés del sector comenzó a crecer junto con los estudios de calidad y las solicitudes de cateo en distintas áreas del territorio provincial.
En ese contexto aparece la propuesta de crear una Mesa Interprovincial de la Arena. La idea es reunir a actores de Neuquén, Río Negro, Entre Ríos, Chubut y otras provincias vinculadas al suministro, procesamiento y transporte del insumo. El objetivo será anticipar la demanda, ordenar la oferta disponible y optimizar la logística frente al crecimiento proyectado de la actividad no convencional.
La discusión es clave porque Vaca Muerta necesita cada vez más arena. A medida que aumenta la cantidad de pozos, la extensión de las ramas laterales y la intensidad de las etapas de fractura, también crece la demanda de insumos. Esto obliga a pensar el abastecimiento con una mirada regional y no solamente como una decisión individual de cada operadora.
Durante los últimos años, la arena de Entre Ríos tuvo un rol central por su calidad técnica y por el desarrollo de una cadena de suministro consolidada. Pero la distancia hasta la cuenca neuquina encarece el transporte y presiona sobre rutas, camiones, tiempos operativos y costos. Por eso, tanto las operadoras como las provincias productoras miran con atención cualquier alternativa que permita reducir distancias sin resignar calidad.
Neuquén busca posicionarse dentro de esa discusión con arenas propias, aunque todavía resta confirmar si el recurso local puede responder en escala y calidad a las exigencias de la industria. En esa línea, la empresa estatal Cormine avanza con estudios técnicos sobre una cantera ubicada cerca del área productiva. Su presidente, Mariano Brillo, señaló que esperan resultados de laboratorio sobre variables determinantes como la resistencia y la redondez del material.
Esos parámetros son decisivos. En la fractura hidráulica, la arena funciona como agente sostén: ingresa junto con agua y aditivos al reservorio y mantiene abiertas las microfracturas creadas en la roca. Si el material no resiste la presión o no tiene la forma adecuada, puede perder eficiencia y afectar el rendimiento del pozo. Por eso, las pruebas de laboratorio y los ensayos en campo son pasos indispensables antes de avanzar hacia una utilización masiva.
Para la provincia de Río Negro, la conformación de una mesa interprovincial también abre un espacio de interés. La provincia tiene presencia en el debate por la arena de cercanía, cuenta con potencial logístico y forma parte del corredor estratégico que conecta Vaca Muerta con puertos, rutas, proyectos energéticos y desarrollos productivos. Además, cualquier discusión sobre transporte de arena impacta en la infraestructura regional y en la posibilidad de generar proveedores locales.
El debate se da en un momento en el que la logística de la arena volvió a tomar estado público. Días atrás, el ministro Federico Sturzenegger propuso utilizar la hidrovía para trasladar arena desde Entre Ríos hacia Vaca Muerta, mientras que desde Río Negro el vicegobernador Pedro Pesatti planteó reparos sobre la viabilidad de esa alternativa y propuso analizar una salida ferroviaria entre San Antonio y el nodo Choele Choel-Darwin.
La iniciativa neuquina suma otro elemento a esa discusión: no se trata únicamente de cómo transportar la arena que ya se usa, sino también de cómo ampliar la oferta, incorporar nuevos proveedores y evaluar materiales más cercanos a la cuenca. En ese punto, la mesa interprovincial puede convertirse en una herramienta para evitar soluciones aisladas y avanzar hacia una planificación más ordenada.
El crecimiento de Vaca Muerta exige infraestructura, ductos, plantas, caminos, energía eléctrica, agua, servicios y también insumos críticos. La arena forma parte de esa cadena. Sin abastecimiento confiable, competitivo y técnicamente apto, el desarrollo no convencional enfrenta mayores costos y más limitaciones operativas.
La creación de una mesa interprovincial permitiría sentar en una misma discusión a las provincias productoras, a las jurisdicciones proveedoras, a las empresas mineras, a las procesadoras, a los transportistas y a las operadoras hidrocarburíferas. El desafío será construir un esquema que combine calidad técnica, escala productiva, costos razonables, logística eficiente y beneficios para las economías regionales.
En definitiva, Neuquén busca ordenar un mercado que será cada vez más relevante para el futuro de Vaca Muerta. La arena dejó de ser un insumo invisible para convertirse en una pieza estratégica del desarrollo shale. Y en esa discusión, las provincias empiezan a reclamar un rol más activo para que el crecimiento de la cuenca también genere nuevas oportunidades productivas en la región.