FOTOGRAFÍA
El método de Moria Casán para verse perfecta en las fotos que todos quieren copiar
Moria Casán, ícono indiscutido del espectáculo en Argentina, ha revelado recientemente un método poco convencional que utiliza para salir impecable en las fotos, un truco que sin duda alguna encantará a sus seguidores y promete ser imitado por muchos. Durante su programa 'La mañana con Moria', la diva compartió este peculiar secreto que involucra una sencilla pero poderosa técnica verbal y que va más allá de las comunes fórmulas conocidas en el mundo de la fotografía.
Todo comenzó con un simple comentario sobre una portada de la revista Caras. La actriz y conductora, observando la imagen, remarcó la elegancia del marco y destacó la estética visual fundamental para crear una buena portada. No obstante, fue en ese casual intercambio que Casán, con la elocuencia que la caracteriza, reveló qué palabra susurra antes del clic de la cámara.
Sorprendentemente, la técnica implica el uso de la frase "1, 2, 3, poronga", un método que ella adopta frente al lente, sustituyendo las tradicionales sugerencias como "whisky". Aunque esta confesión trajo consigo risas y complicidad en el estudio, Moria explicó el significado detrás de este particular grito de guerra. La elección de "poronga", explicó entre risas, es porque resuena como "porongo", que es el mate uruguayo, cambiado por una pronunciación que moviliza los músculos faciales de una forma mucho más favorecedora que el clásico "whisky".
Este curioso tip no es fruto de la pura casualidad, sino de la experiencia acumulada a lo largo de años de carrera, marcada por diversos momentos fotográficos icónicos. Según cuenta Moria, esta técnica la heredó de la admirada Norma Aleandro durante una histórica etapa del teatro argentino. Todo comenzó en los momentos dorados de obras protagonizadas exclusivamente por mujeres, como "Brujas", que dejó una profunda huella en el ámbito teatral del país. Fue allí que Aleandro, guiada por su propia experiencia, recomendó a las actrices reemplazar el reconfortante "whisky" por otra palabra que asegurara espontaneidad.
Para Moria, la clave está en cómo la pronunciación transforma la expresión facial, asegurando una sonrisa fresca y genuina para la cámara. Evitar las palabras que tensan el rostro, como "whisky", que según ella genera una expresión rígida y arrugada, es esencial. La técnica, menos ortodoxa, subraya la iconoclastia que define su estilo personal y su vida en los escenarios.
Así, lo que comenzó como una simple conversación sobre una portada de revista se convirtió en un conocimiento revelador y asequible para todos. Este truco no solo democratiza la foto perfecta al alcance de cualquier principio amateur de modelo, sino que también encapsula el ingenio sin límites de una mujer que, fiel a su estilo, sigue rompiendo los cánones preestablecidos de la belleza en el mundo del espectáculo. Moria Casán, una vez más, demuestra que la irreverencia y la sagacidad resultan en una fórmula inconfundiblemente ganadora.