SE CONFESÓ
Cómo es la dieta vegetariana que hace Marcela Kloosterboer desde los 8 años
Hay decisiones que se toman de grandes y otras que aparecen casi de manera instintiva, cuando todavía ni siquiera se entiende del todo por qué se sienten tan fuertes. Algo así le ocurrió a Marcela Kloosterboer, que sorprendió al hablar de una elección personal que hizo cuando apenas era una nena y que, más de treinta años después, sigue sosteniendo con absoluta convicción.
La actriz pasó por Otro día perdido y, en medio de la charla, reveló un aspecto muy íntimo de su vida que llamó la atención incluso de quienes la siguen desde hace años. “Tengo 42 años y soy vegetariana desde los 8 años”, contó, dejando en claro el orgullo que siente por haber mantenido esa postura desde tan chica.
Lejos de presentarlo como una moda o una tendencia actual, Marcela explicó que todo nació de manera muy natural y espontánea, incluso antes de tener demasiada información sobre el tema. Según recordó, desde pequeña ya sentía una conexión especial con los animales y una necesidad de protegerlos.
“Yo sin saberlo mucho, ya defendía a los animales. Imaginate que ni sabía cómo se pronunciaba la palabra vegetariana”, expresó entre risas, al recordar aquellos primeros años donde empezaba a construir una mirada distinta sobre el consumo y el vínculo con los animales.
La actriz también habló de las dificultades que existían en aquella época para sostener una alimentación vegetariana, sobre todo porque no había tanta información disponible como sucede actualmente. Y lo contó con total honestidad y humor. “Vivía a arroz, pizza, huevo y pastas”, admitió, describiendo cómo eran sus comidas durante la infancia y adolescencia mientras intentaba sostener esa decisión que había tomado siendo muy chica.
Con el paso de los años, Marcela Kloosterboer comenzó a investigar más profundamente sobre nutrición, hábitos de consumo y bienestar animal. Esa búsqueda personal hizo que su postura evolucionara mucho más allá de la comida y se transformara en una verdadera filosofía de vida.
“Ya de más grande comencé a investigar un poco más y cambié mi alimentación. Hay derivados animales que no consumo, dejé las cosas testeadas en animales y ya no uso cuero”, explicó durante la entrevista.
Según contó, su intención nunca fue imponerle nada a nadie ni mostrarse desde un lugar extremo. Por el contrario, aseguró que fue aprendiendo de manera gradual y modificando hábitos a medida que incorporaba nueva información.
Sin embargo, hay algo que, según sus propias palabras, nunca cambió desde aquella decisión que tomó cuando era apenas una nena: el deseo de reducir el daño hacia los animales y vivir de una manera más consciente y coherente con sus convicciones.
Con sinceridad y sin discursos grandilocuentes, la actriz dejó ver una faceta mucho más íntima y personal, ligada a valores que la acompañan desde hace más de tres décadas y que siguen formando parte central de su identidad.