CONTRA LOS DESPIDOS
"Acá nadie está de Adorni": multitudinaria protesta de los trabajadores del INTI
En un clima cada vez más tenso dentro del ámbito político y social de Argentina, los trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) llevaron a cabo una manifestación inusual para expresar su descontento con el actual gobierno del presidente Javier Milei.
Bajo una consigna que dejó a todos sorprendidos, 'acá nadie está de Adorni', los empleados se congregaron este viernes en las puertas del organismo para rechazar los drásticos ajustes que el gobierno promueve, incluyendo la proyección de otros 700 despidos.
Este movimiento sindical tiene lugar en un contexto conflictivo donde el gobierno, sostenido por un escándalo de corrupción en torno a Manuel Adorni, acerca tijeras a casi todas las áreas del Estado. Según ha trascendido, en las recientes medidas alineadas con el ministro de Economía, Luis Caputo, Milei ha reducido el presupuesto del INTI en 2 mil millones de pesos, poniendo en peligro su función esencial.
El ataque al presupuesto del INTI no es más que un eslabón en la extensa cadena de recortes representados en la administración Milei, donde la lucha por el saneamiento de las finanzas públicas parece no tener límites éticos ni sociales. Sin embargo, la reducción no solo afecta el bolsillo sino también desintegra un organismo vital para el desarrollo industrial del país.
La respuesta del personal no se ha hecho esperar. La Asamblea Multisectorial del instituto, en unidad y mostrando una determinación indeleble de visibilizar cada uno de los recortes, han lanzado varias advertencias al gobierno: si los funcionarios creen que vaciar el INTI queda impune, se equivocan. 'Aquí no hay traidores como Adorni. Los verdaderos saqueadores son aquellos que abrazan sus lujos mermando la salud y bienestar nacional', declararon.
Este clima de conflictividad no es nuevo. En días recientes el rigor del gobierno se sintió al inspeccionar las manos fuertes que impidieron el encuentro de apoyo al INTI por parte de empresarios pymes. Con Gendarmería resguardando su decisión, más de cien dirigentes desplazaron su evento a las cercanías del mencionado parque, recompensando su lealtad embrionaria por menesteres de agenda social-industrial.
Los participantes remarcaban que tal vetusto mandato no garantiza una 'Argentina Productiva'. Sin el INTI de pie, afirmaban, el tambalear de las gestiones regulatorias desecará las fuentes laborales. El temor no infundado resuena aún más fuerte ante el cierre del área de metrología. Validaciones de equipos desde balanzas a etilómetros se pintan nubladas sin la pata monitorizada gubernamental, resaltaron las pymes.
De cara al futuro, se plantean incógnitas no solo acerca de la eficiencia económica, sino de la tutela que debería garantizarse al conmutar los contrapesos públicos por privados. Los servicios de certificación de exportaciones están en una cuerda floja. Sin las firmas del INTI miles de pequeños emprendedores podrían verse relegados atrás del umbral internacional.