ESCÁNDALO
River Plate le prohibió la entrada a las hijas de Wanda Nara tras un fuerte conflicto
En un inesperado giro de eventos, Wanda Nara se encontró en el centro de un escándalo relacionado con una deuda que involucra a sus hijas y al prestigioso club River Plate. La controversial prohibición de entrada de las menores al club fue desatada por un supuesto impago vinculado a cuotas acumuladas, un tema del cual ella asegura no ser responsable.
El problema ganó atención pública cuando Luli Oliver, una exempleada de confianza de Nara, reveló detalles cruciales sobre el origen de la deuda durante sus apariciones en los programas televisivos 'SQP' y 'LAM'. Oliver, quien figuraba como apoderada de las niñas en River, explicó que ahora también estaría enredada en el dilema financiero, pues habría sido ella quien facilitó la matrícula de las menores. La excolaboradora subrayó que las cuotas vencidas del club se habían convertido en su pesadilla, cuestión que suma rispidez a su relación con Wanda.
ð¢ WANDA NARA SOBRE SU EX SECRETARIA: "ME ROBÓ ARÁNDANOS, NUECES Y ALMENDRAS"
— América TV (@AmericaTV) May 28, 2026
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Mientras tanto, la cifra de la deuda no es poca cosa: superaría el millón de pesos, según algunas estimaciones, generando una medida preventiva que prohíbe el ingreso de las chicas. La sombra del adeudo ha tomado tal dimensión que el tradicional club River Plate decidió tomar medidas drásticas, endureciendo el acceso hasta que el tema sea resuelto.
Por su parte, Wanda Nara se ha apresurado a compartir su versión de los hechos, apuntando su dedo acusador hacia su exesposo, Mauro Icardi. Refutando cualquier culpa por la deuda, la mediática afirmó: “La deuda es de Mauro. Yo ni idea, él pagaba eso”, según mensajes enviados a una periodista conocida, Pilar Smith. No dispuesta a detenerse allí, Wanda también arremetió contra Luli Oliver, acusándola de robo y falta de profesionalismo.
La crónica se torna más intensa cuando Nara expone su continua disputa legal con Oliver. Al recordar sucesos pasados, plantea que esta se habría aprovechado de su confianza llevándose objetos de su propiedad, persistiendo el juicio por despido tras una demanda de liquidación que considera exagerada. Según Wanda, en una ocasión, Oliver hasta habría intentado llevarse su auto.
En cuanto a la actividad cuestionada en River, Nara sostiene que sus hijas ya no participan en la misma, lo que añade más confusión a la narrativa. Acusaciones cruzadas sobre los deberes de ambos padres hacia las actividades escolares avivan el conflicto, mientras el sorprendente telón de fondo se despliega en público. Aun así, en medio de tanta disputa, sobresale la incertidumbre en torno a la posición de las hijas de Nara, encalladas entre deudas familiares no asumidas y las tensiones de los adultos que las rodean.