REFLEXIÓN
La estremecedora historia de Sebastián Estevanez sobre el accidente que casi termina en tragedia
Sebastián Estevanez, reconocido actor argentino, conmocionó a sus seguidores al compartir uno de los capítulos más difíciles y peligrosos de su vida personal y profesional. Durante una entrevista televisiva con Intrusos, Estevanez relató cómo una simple acción en su hogar casi termina costándole la vida en plena pandemia. Fue un momento de puro riesgo y dolor del que ahora extrae valiosas enseñanzas para otros.
El accidente doméstico ocurrió en un contexto de cuarentena, un período en el que todos trataban de adaptarse a la "nueva normalidad", y donde, a menudo, la rutina diaria se vio afectada por las restricciones de movimiento y distanciamiento social. Aprovechando un tiempo de tranquilidad, Estevanez decidió realizar una tarea aparentemente inofensiva con un elemento tan doméstico y rutinario como el fuego y el alcohol. Ignorando el peligro latente que tal combinación implicaba, creyó que ya no había riesgo y decidió manipular el fuego con alcohol.
ð´SEBASTIÁN ESTEVANEZ RECORDÓ SU ACCIDENTE DOMÉSTICO: "PENSÉ QUE ME MORÍA"@intrusos #Intrusos26Años pic.twitter.com/5hT9OhI2Pz
— América TV (@AmericaTV) June 4, 2026
Lo que siguió fue un cambio súbito de la tranquilidad a una situación crítica. En cuestión de segundos, una explosión envolvió su cara y mano en llamas, una tragedia que afortunadamente no llegó a sus peores consecuencias pero que sí ofreció una verdadera lección de vida muy dura. "Pensé que el fuego se había apagado, le tiré alcohol y me explotó en la cara y en la mano, por suerte la saqué barata", recordó Estevanez, conmovido y a la vez firme en su deseo de prevenir casos similares.
Las secuelas del accidente no fueron solo físicas. El impacto emocional y el miedo a las posibles consecuencias a largo plazo fueron tal vez aún más difíciles de sobrellevar. "No sabía qué secuelas me podían llegar a quedar, pensé que me moría porque por la explosión me quedó toda la cara en carne viva", confesó. A través de toda esta horrible experiencia, contó con el apoyo irrestricto de amigos íntimos y un dedicado equipo médico, que lograron que, después de un tratamiento riguroso y meticuloso de tres meses, pudiera volver a su estado normal y a su querido trabajo en la actuación.
Estevanez utiliza ahora su experiencia no solo como un recuento de un capítulo oscuro de su vida, sino como una advertencia crucial para todos los que puedan caer en el mismo error: nunca subestimar el peligro inherente a combinar fuego y alcohol, incluso en el entorno más seguro del hogar. "Si alguien ve esto, que no haga lo que hice yo que me mandé una cag... tremenda”, aconseja. Su relato valiente y sincero sirve como un recordatorio de que incluso en los momentos más familiares y reconfortantes, los riesgos reales pueden acechar, listos para recordarnos nuestra vulnerabilidad.